
Con esta decisión, el tribunal desestimaba la solicitud de puesta en libertad formulada por el letrado del principal encausado, a la que también se había adherido la representación legal de la esposa del propio Bravo, Rosa María Cobos, denunciada asimismo por la Fiscalía.
El tribunal examinó los argumentos que el pasado día 11 de este mes ya empleó la magistrada Almudena Ovejero y que condujeron al ex funcionario a la prisión de Martutene por segunda vez en los últimos tres meses. Bravo ingresó en la cárcel el 18 de mayo y recobró la libertad un mes más tarde, tras abonar una fianza del 400.000 euros.
No cabe recurso
En el último auto de prisión, la titular del juzgado estimó que la gravedad de los presuntos delitos cometidos, unida a la alarma social que el caso había generado y el riesgo de fuga existente, hacían que el ingreso en prisión fuese una medida «proporcionada», dados los «indicios de criminalidad» existentes contra el ex director de la oficina tributaria de Irún.
La resolución de la Audiencia es firme y, por lo tanto, contra ella no cabe recurso alguno. n
Por otro lado, Rosa María Cobos, esposa del principal encausado, ha sido llamada a declarar mañana, a partir de las 10.30 horas, por el juzgado que instruye la causa. A continuación lo hará el también denunciado Pedro María Atristain Gabilondo, amigo y socio de José María Bravo. Y el jueves deberá comparecer en el juzgado Pilar Gracenea, funcionaria de la delegación de Hacienda de Irún cuando Bravo dirigía dicha oficina.






