
El dispositivo tendrá dos pilares fundamentales. En primer lugar, el Ayuntamiento habilitará un espacio en el Casco Viejo en el que tratará a los chavales ebrios que ya hayan recibido las primeras asistencias sanitarias en alguna ambulancia o en cualquier punto sanitario del centro. En ese lugar -que aún no tiene ubicación fija y que estará «cerca del Aterpe», es decir junto al Departamento Municipal de Salud y Consumo, Demsac-, los menores recibirán la ayuda de los asistentes sociales del Ayuntamiento. Ellos se encargarán de cuidarles y llamar a sus padres para informarles de su estado y solicitarles que vayan a recogerle.
Claro que, como es conocido, si los menores beben es porque hay bares, tiendas y supermercados en los que se les suministra alcohol. Por eso, y como segundo eje del plan, la Policía Municipal inspeccionará diversos establecimientos desde el día 4 para descubrir estas conductas y multar a sus propietarios.
Serán patrullas «no uniformadas», que tratarán de sorprender a vendedores y camareros que incumplan la normativa, relató el comisario-jefe de la Guardia Urbana, José Antonio Vicho. El responsable policial aseguró que en los últimos años «hemos actuado en incidentes, y nos hemos encontrado con menores en una situación lamentable».
Comisaría móvil
Pero los agentes 'de paisano' también harán otras labores de seguridad básicas. Entre ellas, vigilar la venta ilegal de objetos -con especial hincapié en los megáfonos que imitan las sirenas de emergencias-, y las sustracciones de carteras, móviles y bolsos. Por eso, Vicho hizo un llamamiento a los ciudadanos «para que extremen la precaución sobre sus objetos personales».
Quienes no sean tan cautos y terminen siendo víctima de la habilidad de los ladrones podrán acudir a la nueva comisaría móvil de la Policía Municipal, una de las novedades de La Blanca. La oficina, que se estrenó de forma experimental el Día del Blusa, estará ubicada del 4 al 9 en la confluencia de las calles General Álava y Dato, en pleno centro. Este servicio, formado por una furgoneta con un ordenador en la que se pueden registrar denuncias, evitará que los vitorianos tengan que acudir a Aguirrelanda.







