
LOS DATOS
LOS DATOS
La movilización se inició el pasado fin de semana, días después de que el Servicio de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Vitoria les comunicara que un hombre llamado Moussa Ayoubi había solicitado la apertura de un centro musulmán de oración, y que disponían de diez días para presentar las «reclamaciones» que considerasen oportunas.
La respuesta a ese anuncio oficial se produjo ayer. En un escrito remitido a ese departamento municipal, la comunidad de propietarios del portal número 5 afirma que en ese local se ubican los registros a través de los que se limpian las tuberías generales del edificio cada dos meses. Por ello, se pregunta si los responsables de esa mezquita franquearían el acceso de las personas encargadas de esas tareas. Asimismo, señala que «no va a permitir» que quienes acudan a ese centro de oración «se sienten» en las escaleras del portal y «obstaculicen el paso», como ya «ha empezado a ocurrir estos últimos días».
Los residentes apuntan también que otras mezquitas abiertas en la ciudad generan «problemas» a vecinos de los lugares donde se asientan, como «ruidos» y ocupación de la calle por parte de «personas que rezan en el exterior».
Preocupación y miedo
Sostienen también que la apertura de ese centro de oración no está jutificada porque en Iturritxu hay pocos musulmanes. «Vendrían personas de otras zonas de la ciudad, lo que agravaría los problemas de aparcamiento que ya existen por la cercanía de un gimnasio», apuntó a este diario una mujer.
De todas formas, en el barrio conviven dos posturas diferentes. La de quienes rechazan de plano esa instalación y la de los que afirman que les «da igual», siempre que sus hipotéticos usuarios «respeten» a los vecinos y «no molesten». Los primeros parecen ser mayoría y no ocultan algunos de sus temores e inquietudes. «No somos racistas, pero tenemos miedo, sobre todo por nuestras hijas adolescentes, ya que en esa cultura no se respeta como es debido a la mujer», indicaba un hombre, mientras otro comentaba que sus pisos podrían «desvalorizarse».
El Ayuntamiento prevé «resolver el expediente» en septiembre, tras estudiar «varios informes tecnicos» y la opinión del vecindario.







