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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Viernes, 25 mayo 2012

Sociedad

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¿Y cómo harás por las noches?
Hay que ver lo fácil que es amar al indio que está allá en el Amazonas y lo difícil que resulta portarse bien con la india que algunos tienen en la cocina
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¿Y cómo harás por las noches?
No lo digo por Sardá, quien en su afán por entender el mundo se travistió una vez de indio amazónico y cualquier día se nos planta una cofia y un delantal. No. Lo digo por el presuntamente megasolidario Sting.

Dicen que el roce hace el cariño. Pero todos sabemos por experiencia que ése es el más mentiroso de todos los refranes. El roce lo que produce son ampollas. Y esto es aplicable lo mismo al zapato que a la convivencia humana. En ello estaba la cocinera de Sting, en convivir a diario con el famoso cantante y, sobre todo, con su mujer, Trudi Styler, cuando se vio de pronto en la calle por haberse quedado embarazada y no poder dar, siempre según su versión, «el cien por cien» en los fogones. La cocinera cuenta y no acaba sobre el carácter despótico de Trudi. Sólo comparable por lo visto a cuando Sergi Arola se ponía de repente hecho un soufflé en llamas en 'La cocina del infierno' y al concursante se le cortaba primero la respiración y luego la mayonesa.

A Trudi no he tenido el gusto de conocerla. Pero nunca me ha caído bien. Ni a mí, ni supongo que a la mayoría de las mujeres que siempre vimos algo -algo y mucho más-, en su marido... Vimos, digo, porque a Sting (sí, incluso a él) en términos erótico-gastronómicos ya se le va pasando el arroz. Y es que el terrícola está hecho de un arroz, que por muy 'Brillante' que sea, y Sting como músico y compositor lo es, siempre se acaba pasando.

La prueba del algodón

La cosa es que, además, un juez opina que el cantante también se ha pasado con su ex cocinera. Cree que en el despido ha habido «discriminación sexual». Sting, el humanitario, el justiciero, el amigo del paria, el altruista a escala planetaria, san Sting, ¿condenado por discriminación sexual? Suena a 'En casa del herrero...' Y es que para ser bueno no hace falta irse tan lejos. Al final, la auténtica prueba del algodón de la solidaridad humana es cómo tratas a la asistenta.

¿Cómo la tratará Victoria Beckham? Miedo me da imaginarlo; porque Vicky, como Trudi, tiene pinta de polilla. Y desde que se ha dado ese corte de pelo, más. Ella está loca por conseguir un papel en Hollywood. Y a mí se me ocurre que quedaría de fábula, y nunca mejor dicho, en un 'remake' del legendario cuento infantil 'La ratita presumida'. Es un papel fácil de aprender, pues sólo tiene una frase, que se repite 'ad nauseam': «¿Y cómo harás por las noches?» (La pregunta que muchas hubiéramos querido hacerle a Sting... En su día).

Viendo ayer esa foto de Victoria en el palco, con la hija de Tom Cruise (¿es hija de Tom Cruise o de Nanuk el esquimal?), y con Katie Holmes y su corte de pelo a lo ratita, pronto comprendí que Vicky está imponiendo su estilo y que en Hollywood se avecina una plaga. ¿Una plaga de topillas!
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