
Feijoo entiende que «hubo gente» en el PP de O Grove que «con absoluta ligereza interpretó la voluntad de personas y las propuso para incluir en una lista». Todo ello a pesar de que los implicados no son militantes de esa formación ni tenían ningún deseo de rellenar las candidaturas vascas. «No se puede presumir la intención final de una persona de ir en una lista», insistió el presidente de los populares gallegos.
Se refería así a los casos de Samira Iglesias, Ana Isabel Otero y Francisco Jesús Iglesias. Los tres ocuparon posiciones rezagadas en las listas de Muskiz, Orozko y Erandio, respectivamente, y han descubierto el error al recibir en sus casas una carta de felicitación de la presidenta del PP vasco, María San Gil. La misiva trataba de agradecer el «compromiso» de quienes habían decidido ceder su identidad para completar las candidaturas vascas y que los populares pudieran hacer en Euskadi «política en igualdad de condiciones». «Nunca olvidaremos tu generosidad y tu solidaridad», concluía el texto, que en los tres casos iba acompañada de la papeleta en la que aparecían sus nombres y apellidos.
Por todo Pontevedra
No son los únicos ejemplos. Otros dos vecinos más de O Grove recibieron la misma carta, aunque ninguno de los dos fue incluido finalmente al no ser necesario. El PP gallego también investiga la posibilidad de que dos afiliados suyos en el municipio cercano de Illa de Arousa puedan haberse visto implicados en la misma situación. De hecho creen que pueden aparecer más casos en toda la provincia de Pontevedra.
La utilización de sus identidades se está convirtiendo en todo un escándalo en la zona. El propio Ayuntamiento de O Grove ha abierto una investigación para tratar de averiguar si algún funcionario o cargo político de la anterior Corporación fue el que accedió a los datos personales de los aludidos, falsificó su firma y remitió una copia de los carnets de identidad. La intención es abrir un expediente al culpable y trasladar «a las autoridades judiciales» los resultados de sus pesquisas «para dar un escarmiento». «Es un caso grave que no podemos dejar pasar», subrayó el portavoz municipal del BNG, Carlos Álvarez.






