
En esta tesitura se encuentran jugadores como Jandro, Gaspar, Rubén Navarro.... e incluso algunos tan emblemáticos como Astudillo, Edu Alonso o 'Tito' Bonano, que puede ser la primera víctima de la precaria situación económica de la entidad. El portero argentino, de hecho, tiene casi imposible continuar en Vitoria y pondrá fin a tres temporadas en la capital alavesa, donde ha pasado de ser uno de los héroes del ascenso a estar defenestrado por Dmitry Piterman.
El club no cuenta con él para la próxima temporada. Considera que la portería está cubierta con Bernardo y Ardouin y la esperada declaración del proceso concursal acelerará los trámites para su salida. Con un año más de contrato tras ejercer unilateralmente la cláusula de renovación para asegurarse unas cantidades pendientes de cobro, Bonano deberá negociar su desvinculación con el club, con el fantasma del expediente de regulación de empleo sobrevolando las conversaciones.
Ese fantasma, en cualquier caso, va a estar ahí en todos los casos desde el momento que entre en vigor la tan cacareada Ley Concursal, que dará paso a un nuevo escenario en las negociaciones, con ofertas supervisadas por un interventor judicial.
Casos diferentes
Otros tres que tienen pocas opciones de seguir en Vitoria son Jandro, Gaspar y Mena. Estos dos últimos también tienes fichas altas para la actual situación financiera y el club no los ve como piezas básicas, por lo que tienen la puerta abierta, circunstancia que los propios interesados no ven con malos ojos.
El defensa interesa al Sporting, aunque nadie se ha dirigido formalmente al Alavés, y la idea del club es contar con dos de sus actuales centrales -Mateo, cuya ficha es considerada asumible, y Casar completan la nómina- y atender a la evolución de Ioritz, del filial, que todavía no se ha incorporado a los entrenamientos del primer equipo por la saturación de efectivos.
Un caso distinto es el de Jandro. Uribe sí considera al asturiano clave en su esquema, pero aquí la situación se vuelve del revés: aunque no a cualquier precio, interesa, pero, según su representante, Vicente Amigó, es el jugador el que no quiere seguir. Dos malos años en Vitoria a la sombra de Piterman y el dinero perdido por los impagos del club son sus argumentos.
Y es que cada jugador es un mundo, porque la espiral llega hasta la enrevesada y complicada situación de Astudillo, único superviviente de la final de Dortmund, al que el club solicita una importante rebaja de sueldo. A su alta ficha, el argentino suma la gran deuda contraída con él en la etapa de Piterman, lo que dificulta su continuidad en el conjunto babazorro.
Uribe, a la espera, confía en disponer del equipo definitivo «en quince días». Y expresa un deseo: «Ojalá alguno de ellos se pueda quedar porque nos hacen falta».






