
Combinándolas entre sí y con otros productos que son fáciles de encontrar «es posible fabricar artefactos explosivos», aseguró el jefe policial. Además, precisó que se investiga tanto esas sustancias como otras líquidas que se hallaban en recipientes sin etiquetas. Entre los elementos encontrados -cuya cantidad no ha sido facilitada- se localizaron, entre otros, ácidos, nitratos, ferrocianuro y nitritos, así como potasio, fosfatos, magnesio, sulfatos y amoniaco. La Policía indaga sobre las actividades del imán, residente legal en Italia, donde hace tiempo trabajó de albañil, aunque actualmente sólo se dedicaba a sus labores en la mezquita.
Se prevé que Korchi al-Mustafá será interrogado hoy, así como sus colaboradores, que fueron detenidos en el mismo momento que él, sus compatriotas Mohamed al-Jari, de 47 años, y Driss Safika, de 46. Los tres están acusados de pertenecer a un grupo cercano a Al-Qaida y de estar relacionados con grupos sospechosos de haber apoyado los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid.
El arresto ha evitado «riesgos muy concretos» de atentados, según aseguró el ministro del Interior, Giuliano Amato. Y es que en el templo no sólo se incitaba a los fieles a la 'yihad' (guerra santa), sino que en el mismo se adiestraba a personas, entre ellas niños, con finalidad terrorista en materia de armas, explosivos y sustancias tóxicas.
Infieles «torturados»
«Las investigaciones realizadas han evidenciado que la mezquita de Ponte Felcino era una verdadera escuela de terrorismo, enmarcada en un sistema practicado por pequeñas células que actúan de manera autónoma», dijo Carlo De Stefano. Los tres detenidos mostraban películas, proclamas, mensajes y documentos descargados de Internet e instruían a los fieles en las horas de culto.
Entre las proclamas había algunas, según los investigadores, contra los cristianos. A los fieles se les enseñaba que «todos los musulmanes irán al paraíso, mientras que los italianos irán al infierno, donde arderán». También se les decía, según las mismas fuentes, que «los que no entiendan nuestra religión serán torturados», se invitaba a los fieles a «agredir a los italianos de vuestra edad para inducirles a la sumisión» y a «demostrar a los cristianos la superioridad de los musulmanes».
Poco después de practicar el sábado las detenciones, la Policía informó de que en la documentación aprehendida y descargada de la Red se daban «minuciosas» indicaciones de cómo usar sustancias venenosas y material explosivo, cómo llegar a zonas de conflicto de manera segura, envío de mensajes codificados a través de Internet e incluso clases de como pilotar un avión Boeing 747.
La Policía desveló también la supuesta relación de este caso con los atentados del 11-M, al explicar que un extranjero que visitaba la mezquita abandonó Perugia con destino a Irak y mantuvo contacto con dos marroquíes detenidos en Bélgica por colaborar en la preparación de la masacre de Madrid.






