Estos son pisos que se compran bien como vivienda vacacional, bien como inversión para venderlos después o, incluso, como primera residencia. El porcentaje que corresponde a cada grupo es muy difícil de determinar, aunque la proporción de inversores puede ser más significativa en las zonas en las que los precios son más bajos.
En el detalle regional destacan los madrileños y los vascos. Los vizcaínos realizan un 35% de sus adquisiciones fuera de su provincia. Compran la mayoría de esas casas en Cantabria, La Rioja, Castellón y Alicante. En segundo lugar se sitúan los alaveses, con un 29% del total de transacciones, que apuestan de forma mayoritaria por Alicante, Cantabria, Cádiz, Guipúzcoa o Burgos.
Favoritas
Los madrileños -28% de las compras fuera de su provincia- prefieren Alicante o Toledo, mientras los turolenses -25%- se decantan por Castellón, Valencia y Zaragoza. En Guipúzcoa -23%- la mayoría de las compras fuera se realizan Alicante, Castellón, la Coruña, Huesca y La Rioja. Los zaragozanos, los sextos en la clasificación, realizan el 22% de sus adquisiciones fuera de la capital maña y prefieren Castellón, Huesca y Tarragona.
Las provincias en las que los 'extranjeros' nacionales hacen más compras en relación con los 'locales' son Ávila, Huesca, Segovia, Teruel, Guadalajara, Toledo y Castellón. En el extremo opuesto, se sitúan Barcelona, Vizcaya, Guipúzcoa, Madrid y Las Palmas, que también son las que tienen la vivienda más cara. La llegada de foráneos más ricos que los 'locales', señala BBVA, puede suponer un problema, pues eleva el precio de los pisos. La diferencia de riqueza entre ambos grupos puede alcanzar en algunos casos el 26%.
Diferencias de renta
El informe analiza la distancia entre la renta del comprador de vivienda y la renta per cápita de la zona en la se realizan las adquisiciones. Las mayores diferencias se dan en Ávila, Toledo, Guadalajara, Cáceres, Cuenca y Badajoz. Por el contrario, los territorios más ajustados son Tarragona, Madrid, Gerona, Lérida y Álava.
El trabajo subraya también que la escalada de los tipos de interés y la prolongada etapa de subida de los precios de la vivienda han complicado la entrada en este mercado. El Servicio de Estudios elabora desde hace tiempo un índice de accesibilidad que mide el esfuerzo de la compra en el primer año ajustado con los beneficio fiscales.
Un ratio que en 2000 se situaba en el 20% de los ingresos y que ha ido creciendo hasta el 25% a finales del pasado año. Lo peor, asegura el banco, está todavía por venir. La previsión que maneja la entidad financiera es que el punto de mayor dificultad llegará en el último trimestre de 2007, cuando el indicador llegará el 26,7%. A partir de ese momento, las cosas se relajarán.






