El sindicato estima que, mientras la 'factura fiscal' de un automóvil a lo largo de su vida útil en la Unión Europea ascendería a casi 17.000 euros de media, en España no llegaría a los 11.000, la más baja de la UE de los Quince.
Por lo que respecta a los impuestos que gravan la adquisición del vehículo, CC OO destaca que España, con el 16%, tiene el tipo de IVA más bajo de la Unión Europea después de Chipre, donde el tipo es del 15% y similar al de Alemania. La tasa por matriculación se sitúa en el 7% o el 12% en función de la cilindrada -aunque cambiará con la reforma y se colocara en el 4,75% para la mayoría de vehículos-, frente al 20% de media europea.
En cuanto a los impuestos que gravan el uso, CC OO apunta que, de media, en la UE-15 cada vehículo paga casi 1.200 euros al año por concepto de impuestos sobre la tenencia y el uso, cantidad que en España se reduce a 800 euros.






