
El refuerzo de la vigilancia policial viene motivado por datos incontestables. Los vándalos han quemado ya 148 depósitos de basuras y 27 vehículos este año, lo que ha disparado las alarmas en el Ayuntamiento. «Estamos actuando ya y estos gamberros deben saber que habrá mano dura contra ellos», advirtió a este diario el concejal de Protección Ciudadana, el socialista José Manuel Bully.
El análisis policial de los datos revela que estos sucesos suelen producirse durante las noches de los fines de semana. Las mismas fuentes reconocen una clara dificultad: los incendios han ocurrido en diversas calles, lo que impide que los uniformados patrullen por un barrio concreto.
Material inflamable
Todo indica que los autores de estos sabotajes actúan durante las horas de máximo apogeo de la 'marcha' nocturna. «Es posible que se trate de personas que realizan estos actos cuando van camino de sus casas después de salir, pero también hay señales de que algunos ataques han sido de 'kale borroka'», afirmó Bully.
Este último caso es el de los cuatro últimos turismos incendiados el día 15 en la calle Barcelona de Lakua, donde los agentes encontraron materiales inflamables.
Plantar cara a este problema es «prioritario» para las patrullas. «Tenemos que coger al autor o autores de los incendios. No vamos a escatimar en efectivos para conseguirlo y ya estamos en la calle. Además, tenemos la gran ventaja de contar con el apoyo de la Ertzaintza», subrayó el edil socialista.
El responsable de la Policía Municipal eludió concretar cuántas personas integran el dispositivo y su sistema de vigilancia para no restar efectividad al plan.
Además del grave perjuicio ocasionado a los dueños de los vehículos calcinados, los incendios también han provocado daños económicos de calado al Consistorio por los contenedores de basura que han sido pasto de las llamas. Por eso, el Ayuntamiento cambiará algunos de estos recipientes de plástico por otros metálicos en la zona del Ensanche.
i.cueto@diario-elcorreo.com







