Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Cultura

CULTURA
La noche más redonda
Ornette Coleman y Dave Holland ofrecieron un doble concierto de insuperable calidad
22.07.07 -
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La noche más redonda
ORNETTE COLEMAN medita durante su concierto. / J. MINGUEZA
La noche del viernes el pabellón de Mendizorroza se llenó del todo y el público tuvo la suerte de asistir a la noche de jazz más redonda de la presente edición del festival. Auténticas ovaciones recibieron al final de sus respectivas actuaciones tanto el genio del veteranísimo Ornette Coleman como el quinteto del gran virtuoso del contrabajo Dave Holland.

Coleman, allá por los últimos años cincuenta, inventó el 'free jazz', una forma de tocar que se basa casi en exclusiva en continuas improvisaciones que no se sujetan casi a ninguna norma. Además, esta forma de hacer música tiene toda una filosofía por detrás, cuyo máximo profeta es el propio Coleman. Por si fuera poco, este estilo tiene un significado político: sobre todo en sus comienzos, pero también ahora, esta música se asocia a la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos. Pues bien, cuando hace medio siglo Coleman empezó con su saxo y su violín tocado con la izquierda, desconcertó a casi todos aunque creó un pequeño grupo de incondicionales. Con el tiempo, estos últimos han aumentado. Después del concierto del saxofonista en el polideportivo vitoriano, se han convertido en una legión.

Línea de investigación

El artista convirtió a su fe a numerosos aficionados que habían asistido al concierto más por afán de coleccionista -para poder decir y presumir: «También he visto a Coleman»- que por amor a su estilo. Lo que es más, ciertos elementos absolutamente refractarios al sonido de Coleman debían reconocer al final del recital que les había gustado mucho.

El saxofonista, su hijo Denardo a la batería y la percusión, más tres bajos -un contrabajo acústico, otro electrónico más un bajo eléctrico- ofrecieron un concierto maravilloso. El veterano músico sigue en la línea de la investigación más absoluta sobre lo que puede hacer con el sonido. Como consecuencia, en algunos momentos la música puede perderse un tanto mientras vuelve a enganchar con una u otra idea melódica, pero la mayor parte del tiempo las músicas fluyeron con sonoridades preciosas, siempre sorprendentes por su frescura y sensación de novedad, de nunca oído. Por lo sorprendente del desarrollo y la estructura de las melodías improvisadas se debe destacar el tema que empezó el contrabajo acústico con el inicio de una de las suites para violonchelo solo de Bach. Aquello no fue una herejía, sino una cosa estupenda.

En la segunda parte del concierto, el arte solidísimo de Dave Holland, un viejo conocido de los vitorianos en muy diferentes formaciones. El viernes estuvo al mando de su quinteto formado por él mismo a un precioso contrabajo electrónico, Chris Potter al saxo, Robin Eubanks al trombón, Steve Nelson con dos vibráfonos a cual más grande y Nate Smith en la batería. Músicas y arreglos bellísimos, algunos solos excepcionales de todos ellos y a recordar la excepcional calidad y estupendas ideas del batería Smith.
Vocento
SarenetRSS