
EN LOS ALTARES
La Rioja, tierra de santidad
Desde que la Diócesis riojana se asentara en Calahorra, numerosos cristianos de estas tierras han llegado a los altares. Por empezar por la misma manera que la Iglesia inició su andadura en esta tierra habría que nombrar a San Emeterio y San Celedonio(Calahorra, 300). Patrono de la España visigótica fue San Millán (Berceo, 473), el monje eremita, discípulo de San Felices, otro santo riojano (Bilibio-Haro, siglo V). Millán fundó una comunidad de hermanos y hermanas en lo que hoy es el Monasterio de Suso y donde acudió para emparedarse Santa Oria (Villavelayo, 1040), la primera santa riojana; siendo abad de Suso, Domingo de Silos (Cañas, 1000).
Santo Domingo de la Calzada (Viloria de Rioja, 1019) trazó el actual Camino de Santiago con la ayuda de San Juan de Ortega (Logroño, 1033). En la Compostela riojana nacería también San Jerónimo Hermosilla (Santo Domingo de la Calzada, 1800), obispo del Tonking, martirizado junto a sus compañeros dominicos, que subió a los altares en 1988. Otro Obispo misionero, San Ezequiel Moreno (Alfaro, 1848), fue el ultimo riojano en alcanzar la santidad en 1992.
Los beatos Alonso Mena y Alonso Navarrete, nacidos en Logroño y primos entre sí, fueron martirizados en Japón. Mena, murió a fuego lento en Nagasaki y Navarrete fue decapitado con tres golpes de catana.
LITERATOS
Cuna de la lengua
Apenas se conoce al monje que escribió aquellas glosas origen del castellano. Pero sí se sabe que numerosos riojanos cultivaron las letras en ese idioma que hoy hablan cuatrocientos millones de personas en el mundo. Gonzalo de Berceo (Berceo, 1184), Manuel Bretón de los Herreros (Quel, 1796); Esteban Manuel de Villegas (Matute, 1589); María de la O Lejárraga (San Millán, 1874); María Teresa León, esposa de Alberti y nacida en la capital; Armando Buscarini, natural de Ezcaray; el que fuera ministro y periodista, nacido en Nalda, César Jalón 'Clarito'; o el catedrático y académico Luis Díez del Corral (Logroño). Todos ellos engrandecieron la lengua.
También son riojanos, y ambos nacidos en la Calahorra romana, Marco Fabio Quintiliano (35 d. C), gran retórico, y Aurelio Prudencio (348 d.C.), autor del primer villancico que se conoce en la cristiandad.
ARTISTAS
Riojanos de pura cepa
En el mundo del espectáculo y la canción, La Rioja también ha ofertado nombres y apellidos que sobre los escenarios han dado prestigio y fama a esta tierra. Pepe Blanco ha sido indiscutiblemente el riojano más admirado. Las cantantes Lucrecia Arana (Haro) y Raquel Meller (Inestrillas) obtuvieron fama internacional. El guionista cinematográfico Rafael Azcona (Logroño), el actor Javier Cámara (Albelda), el tenor cenicerense Miguel Olano o el compositor Chema Purón siguen proyectando su tierra.
También han cultivado las artes los pintores Navarrete el Mudo o García Moreda; los escultores Vicente Ochoa o Daniel González y el artista religioso Miguel Ángel Sáinz (Aldeanueva).
POLÍTICOS
Al servicio del Estado
Siete veces presidente del Gobierno de España fue Práxedes Mateo Sagasta (Torrecilla en Cameros, 1825). Su propio reino tuvo García de Nájera (Nájera, 1035). Zenón de Somodevilla, Marqués de la Ensenada (Hervías-Alesanco, 1702) ocupó diversos cargos de relevancia en la Corte española. Ladrón de Guevara (Alfaro); Diego de Acevedo, Conde de Nieva y Virrey del Perú y Francisco Javier de Lizana, Virrey de Nueva España, nacidos ambos en Arnedo.
No hay que olvidar a Javier Sáenz Cosculluela, ministro de Obras Públicas en el Gobierno de Felipe González, o a Salvador Sánchez-Terán (Logroño, 1934), ministro de Transportes y Trabajo con Adolfo Suárez .
Hay que destacar también la labor del militar y aviador logroñés Eduardo González Gallarza en su vuelo Madrid-Manila.
VITICULTURA
Con nombre de 'rioja'
La tierra con nombre de vino ha dado grandes hombres a la historia. Don Felipe Lagunilla (Cenicero) introdujo en La Rioja la vid americana tras la epidemia de la filoxera. Otro cenicerense, Fortunato Artacho, también preocupado por la viticultura, refundó el Centro Riojano en Madrid. En la actualidad, Pedro Vivanco (Logroño) pone nombres y apellidos a la cultura del vino.
MÉDICOS Y CIENTÍFICOS
Para el progreso
Los hermanos D'Elhuyar descubrieron el wolframio. Bartolomé Cossío (Haro) fue insigne matemático. Cosme García (Logroño, 1818) inventó el buzo submarino. El ilustrado Arturo Caballero (Cenicero, 1877) fue director del Jardín Botánico de Madrid. Ramón Castroviejo (Logroño, 1904) culminó desde Nueva York la fama de oftalmólogos de su familia.
Muchos más riojanos han contribuido durante toda la historia a engrandecer la sociedad en la que han vivido. La lista es sin duda interminable. Valgan, a modo de ejemplo, estos nombres.






