
El fiscal de la Audiencia Nacional Pedro Rubira elevó a definitiva su petición de 22 años de cárcel para cada uno de los procesados por los delitos de depósito de armas de guerra y explosivos relacionados con el piso franco que este grupo tenía en la calle doctor Fleming de la capital.
Tras manifestar que ninguno de ellos iba a contestar al fiscal ni a sus propias defensas (Bienzobas lo hizo en euskera y el resto en castellano), los que fueran miembros del 'comando Madrid' de ETA se sentaron juntos de espaldas al tribunal y comenzaron a charlar animadamente, dando muestras de alegría por su coincidencia en el habitáculo de cristal blindado donde se sitúa banquillo de los acusados en la Audiencia Nacional.
Su actitud provocó el enfado del presidente del tribunal, que ordenó a la Policía entrar en la pecera y sentar a cada uno de los acusados en una esquina del habitáculo.
Ante la conducta de los terroristas, que se tomaron la medida a guasa, Guevara señaló que él no estaba allí «para perder el tiempo» y les advirtió que si no se callaban suspendería la vista «y la prisión preventiva hasta que el juicio se vuelva a señalar». Finalmente, el juez no expulsó a los procesados
No obstante, advertencia causó efecto en los miembros del comando, que en principio se mantuvieron en silencio, aunque luego siguieron charlando por parejas. Durante un receso del juicio, el comisario de la Audiencia conminó a los procesados a que se sentaran convenientemente durante el resto de la vista.
Varios asesinatos
Durante su alegato ante el tribunal, el fiscal Rubira defendió que existe prueba suficiente para condenar a los acusados por guardar armas y explosivos en el piso, que fue descubierto por la Policía el 2 diciembre de 1996.
Añadió que el comando de ETA disponía en Madrid de otros inmuebles para esconderse y guardar armas. Durante su permanencia en la capital, según la Fiscalía, los acusados levaron a cabo varios asesinatos que se investigan en otros procedimientos como el del ex presidente del Tribunal Constitucional Francisco Tomás y Valiente, el teniente coronel del Ejército de Tierra Cuesta Abril y el del magistrado del Tribunal Supremo Rafael Martínez Emperador.






