
El Gobierno central ha aceptado el modelo planteado por el PNV en el reparto de fondos vinculado a la Ley de Dependencia, acuciado por la falta de apoyos para los Presupuestos Generales del Estado de 2008, los últimos antes de las próximas elecciones generales, según interpreta el portavoz jeltzale. «Hemos atado lo que el año pasado no pudimos atar», se felicitó Erkoreka en declaraciones a este diario. La búsqueda de un «buen acuerdo» sobre el Cupo ya fue una reclamación esbozada el pasado año por el PNV, cuando se sentó a la mesa a negociar su respaldo a las cuentas del Estado.
Una larga discusión
El acercamiento que ahora ha sido posible sobre el Cupo no lo fue entonces, aunque el compromiso de iniciar la construcción de la 'Y vasca', la dotación presupuestaria para este trazado ferroviario y los acuerdos sobre su financiación permitieron cerrar un pacto. Los parlamentarios nacionalistas apoyaron con sus votos el proyecto de ley presupuestaria presentado por el gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero.
El acuerdo, que deberá ser formalizado en una reunión de la Comisión Mixta de Concierto, supone que la Administración vasca -Gobierno y diputaciones- deducirán de su aportación a las arcas del Estado el 6,24% de la totalidad de los fondos que el Ejecutivo central destine a financiar la Ley de Dependencia. Es «un buen punto de partida», reconoce el portavoz del PNV en el Congreso, para facilitar el respaldo al proyecto económico del Ejecutivo central. Una posibilidad que parece bastante más complicada en el caso de ERC y CiU. Pero este acuerdo sobre el Cupo no va a ser el único compromiso que exigirán los jeltzales.
Erkoreka indicó ayer que acudirá a la reunión que mantendrá el martes en Madrid con el vicepresidente económico Pedro Solbes, sobre todo «a escuchar» los planteamientos del Gobierno. Según explicó, el encuentro será «un primer contacto» para empezar a acercar posturas sobre el proyecto de Presupuestos, una vez desbloqueada la negociación sobre la Ley del Cupo. «No pondremos condiciones ni exigiremos contrapartidas hasta septiembre. De momento vamos a ver qué plantea el Gobierno», subrayó el dirigente peneuvista, que recordó que en años anteriores la primera toma de temperatura no se realizaba hasta el otoño. El adelanto de este 'primer contacto' se interpreta también en el grupo parlamentario nacionalista como una señal de que sus votos son ahora más codiciados por el gabinete de Zapatero que en ejercicios anteriores, ante las dudas que existen sobre la amplitud del respaldo al Ejecutivo, a las puertas de la campaña electoral que concluirá con las elecciones generales de marzo.






