Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Viernes, 25 mayo 2012

Cultura

ORNETTE COLEMAN, MÚSICO DE JAZZ
«A los setenta años sigo mejorando»
Filósofo de la música, creador del free jazz y premio Pulitzer, el saxofonista de Texas es una de las figuras del festival de jazz de Vitoria que mañana comienza
14.07.07 -
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«A los setenta años sigo mejorando»
El veterano músico de Texas, en una actuación. / EL CORREO
A sus 77 años, Ornette Coleman está en un momento excelente. Así lo refleja el premio Pulitzer que acaba de recibir por su más reciente álbum, 'Sound Grammar'. Investigador insaciable, en los años 50 llega a romper con el melodioso y rítmico jazz establecido, en los albores del free jazz. Medio siglo después, su inquietud le lleva a incorporar a última hora a un tercer bajista a su banda, transformada así en quinteto para su cita del día 20 en Mendizorroza. Es una de las grandes estrellas del Festival Internacional de Jazz de Vitoria. Mañana empieza todo.

-¿Cómo afronta este concierto ?

-Consigo un mayor éxito cuando llevo nueva música a un nuevo público. Esta será la primera vez que toque esta música en Vitoria. Es bueno compartir lo que haces y dejar a todos ser parte de ello. Resulta muy saludable ser democrático de todas las maneras posibles; hace que seamos mejores como seres humanos.

-Traerá a sus habituales: Denardo Coleman (batería) y Gregory Cohen y Toni Falanga (contrabajos).

-Puede que haya algún cambio. Estamos ensayando con diferentes combinaciones de sonido. Me gusta pensar en mí mismo como en un compositor que busca constantemente trabajar con la música en escena, pese a que se puedan cometer errores. Por eso, cuando voy a tocar intento averiguar cuál es el sonido en particular para esa noche.

-¿Elige el repertorio cuando llega al recinto donde actúa?

-Sí, habitualmente. E intento que el programa para cada noche sea diferente, un trabajo nuevo. Esto hace que la banda se mantenga interesada y evita que al público le resulte monótono.

-Ha trabajado con muchos y diversos músicos, como Charlie Haden, Pat Metheny, Billy Higgins o Jerry García. ¿Tenían algo en común?

-Nunca me lo había planteado. Si pienso en ello, veo que si eres un músico que quiere expresarse y expandir las cosas que hace tienes que juntarte con gente con la que que disfrutes. Lo bueno de la música es que no es un estilo racional, sino una idea. Y esa idea no es algo de lo que puedas hablar. No sé cómo funciona, pero si no tuviéramos esto seríamos demasiado..., cómo decirlo..., intelectuales.

-No es habitual tener la oportunidad de hablar con el creador de un concepto musical. ¿Me explica qué es 'harmolodics' o 'sound grammar'?

-El sonido no tiene jerarquías. El sonido es una imagen que tienes de un sonido. No sé cómo llegué a eso, pero es una cuestión de mantener tu sensibilidad. De hecho, todos los idiomas han surgido a partir de una particular frecuencia de sonido y no hay una definición para esa sonoridad original. Me refiero a que puedo hacer muchas cosas con el saxofón, y tocar alto o más suave, pero el sonido es otra cosa.

-¿A qué se refiere?

-Podemos hablar en inglés o en español, pero el nombre del lenguaje es lo de menos: lo importante es la existencia.

Libertad de expresión

-Ha hablado de igualdad en la música. ¿Ha llevado usted la democracia al terreno del jazz?

-Comencé con la música antes de los quince años y nunca supe nada de estructuras, reglas, ni normativas. A mí me enseñaron siempre que el ser humano era libre ante todo aquello que no le permitiera expresar cualquier concepto en el que creyera.

-¿Me lo aclara?

-Quiero decir que yo no sé hablar su idioma, aunque puedo entenderle cuando me habla en inglés. Pero hablar no es deletrear sin saber qué significa lo que se deletrea, porque cuando hablas tienes que coincidir con otra persona.

-¿Tienen algún sentido las etiquetas de géneros y estilos?

-No más que como medio para indicar lo que representan. Yo no diría que estoy totalmente liberado, ni tampoco soy la persona más inteligente del planeta. Pero esta inteligencia es algo que se adquiere cuando se aprende a expresar cosas que se desconocían. He pasado mucho tiempo buscando notas que nadie conociera cómo sonaban. -Uno de sus grandes compañeros en la música fue el trompetista Don Cherry. ¿Cómo le recuerda?

-No es que le recuerde, es que no le olvido. Don Cherry es una de las personas más espirituales que he conocido y era tan creativo... Era realmente único. Tocaba verdaderamente bien. Y bonito.

-¿Recuerda cómo se sintió cuando algunos no comprendieron sus innovaciones musicales en los años 50?

-No fue agradable, pero es que hubo gente que no se sentía cómoda con lo que hacía o con la forma en que hacía las cosas. Siempre he analizado lo que he hecho, y he conocido muy bien a John Coltrane, Charlie Parker, Monk y a otros ya clásicos. Pero no se trata de tratar de controlar la música. Nadie puede controlar una idea.

-¿Cómo se define como músico?

-Sólo soy una persona normal que ha buscado expandir su sonido. De niño, mi madre estuvo ahorrando para comprarme un saxofón. Después empecé a tocar y decidí aprender a componer. Ahora he pasado de los 70 y sigo mejorando.
Vocento
SarenetRSS