La mayoría de las parejas ya había dado por perdida la subvención, después de que se anunciara que la normativa no afectaba a las familias vascas. Por eso, la sorpresa ayer era máxima. «¿De verdad que al final nos lo van a dar? No me lo puedo creer», proclamaba satisfecha Olatz. Había recibido la noticia en un momento idóneo, cuando se aprestaba a comprar el producto más caro para un recién nacido: el carrito de paseo. «Sólo en esto me gastaré 1.000 euros», calculaba.
Cuna, mantas, sábanas, capazos, sacos de sillas, tronas... Los artículos que necesita un bebé durante sus primeros meses de vida componen una lista «interminable». Y su precio «asusta» a los futuros progenitores. «Preferimos no calcular lo que nos estamos gastando. Si no, nos volvemos locos», reconocen Raúl y Carmen. Tres semanas les separan de la paternidad y ya se han dado cuenta de que «todo es carísimo». Edurne, dependienta de Maga, una tienda del centro de Bilbao, tiene una explicación para la sangría de gastos que supone la llegada de un niño. «La ropa cuesta mucho más en proporción a la de los mayores, y a los tres meses ya les queda pequeño», indica.
También deben habilitar una nueva habitación en la casa. En esos muebles, precisamente, invertirá Zihortza el 'cheque-bebé'. «He tenido que comprar de todo, la cama, baldas... menos mal que ya tenía armario», recuerda. Peor suerte ha corrido Mamen, que por tres meses y medio no recibirá la ansiada ayuda. Cuando Zapatero hizo pública la medida, su hijo ya había nacido. «Me dio mucha rabia», admite.
Pero los futuros padres también reconocen que este bono «no es la solución» para los problemas que aparecen en cuanto se estrena la paternidad. «Lo que tendrían que hacer es facilitar otros servicios, como guardería públicas», exige Ander Clavero, que se ha visto obligado a inscribir a su hijo en un parvulario privado incluso antes de que su mujer dé a luz.
En los últimos días, la ayuda por cada recién nacido se ha convertido en el tema de conversación en las tiendas que venden artículos para bebés. Hasta ayer, las quejas imperaban los corrillos. «A la gente le parecía injusto que la normativa no incluyera a las familias vascas», indica la dependienta de Maga. Algunos incluso habían buscado estrategias para hacerse con los 2.500 euros. «Una clienta nos dijo que había decidido ir a dar a luz a Burgos para poder recibir el dinero», explica Edurne. El bebé ya podrá nacer en Bilbao con 'cheque' incluido.






