
SU FICHA
«El jugador está contento de quedarse aquí. Hemos sido fuertes en las negociaciones de este contrato», afirma George Bass, representante de Nocioni, que se encontraba como agente libre con restricciones -aquél que acaba contrato pero no ha cumplido cuatro años en la misma franquicia, por lo que ésta tiene derecho a igualar la oferta o recibir una compensación 'vía draft'-. Aunque oficialmente ningún contrato de los agentes libres puede firmarse hasta el próximo 11 de julio, varios jugadores ya han llegado a acuerdos verbales con diferentes equipos, como los aleros Rashard Lewis, que ha dejado a los SuperSonics para irse con los Magic, o el veterano Grant Hill, que se ha comprometido con los Suns de Phoenix por dos temporadas.
El ex baskonista también tenía ofertas, como esa de los Grizzlies, pero ha preferido quedarse en el equipo que le abrió las puertas de la NBA. La oferta mareante de John Paxon, mánager general de los Bulls, así lo exigía. En la franquicia de Illinois, además, es un jugador estimado y bien valorado. Después de tres temporadas, el alero argentino se ha convertido en uno de los pilares importantes en la reconstrucción de los nuevos Bulls, que lo ficharon como agente libre el 11 de agosto de 2004.
Durante la pasada temporada, a pesar de perderse 29 partidos por problemas de lesiones, logró promedios de 14,1 puntos y 5,7 rebotes en los 53 encuentros disputados (31 como titular). Su fama de aguerrido defensor y notable tirador de triples le ha granjeado el cariño de la afición.
No al Preolímpico
Ahora descansa para recuperarse plenamente de esa fascitis y volver con fuerzas renovadas a la nueva campaña. Nocioni, de hecho, es uno de los jugadores argentinos que han renunciado al Preolímpico, como Manu Ginóbili, Fabricio Oberto, Walter Herrmann, Gianella, Pepe Sánchez... Su excusa, su maltrecho pie, es la mejor vista de todas en su país.
«Estamos satisfechos por la forma en la que se ha resuelto finalmente la renovación y ahora mi cliente sólo tiene que centrarse en el aspecto deportivo», concluyó su agente, George Bass.






