La plaza del Ayuntamiento era una gigantesca alfombra roja. / EFE

Yolanda Barcina se dispone a encender el cohete. /TVE

La plaza consistorial, instantes antes del chupinazo. /TVE

El confeti ha cubierto la fachada del Ayuntamiento. /TVE

Los mozos cantan antes de atarse el pañuelo de fiestas. /TVE
"Pamploneses, pamplonesas, ¡Viva San Fermín, gora San Fermín!. Han sido las palabras de la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, desde el balcón central de la Casa Consistorial al prender la mecha del cohete que ha abierto este mediodía las multitudinaria fiestas de la capital navarra.
Barcina, que ha lanzado su segundo 'chupinazo', ha elevado la voz ante las miles de personas congregadas en la plaza consistorial y en las calles de alrededor, así como en otros puntos de la ciudad, la Plaza del Castillo o el Paseo de Sarasate, donde se han instalado pantallas gigantes de televisión para seguir el chupinazo sin las aglomeraciones del centro neurálgico.
Con un día soleado y buena temperatura, los miles de asistentes al lanzamiento del cohete han esperado la hora vestidos de blanco, con el pañuelo rojo en alto y dirigido hacia la fachada del Ayuntamiento, entre gritos, bajo el lanzamiento de litros de champán, los confetis blancos y rojos disparados desde la Casa Consistorial y entre empujones.
La tensión se ha multiplicado cuando Yolanda Barcina ha salido al balcón, saludó y ha prendido la mecha. La alegría ha explotado en las calles de la ciudad. Minuntos antes, el concejal de ANV en el Ayuntamiento pamplonés Mikel Gastesi ha intentado salir a un balcón del Consistorio para colgar la 'ikurriña' pero ha sido desalojado por agentes de la Policía Municipal.
Tras el 'chupinazo' lanzado por Barcina, los concejales pamploneses han ido prendiendo sucesivos cohetes, anunciando la salida de la banda de gaiteros del Ayuntamiento que, como todos los años, se abre paso en la plaza entre la multitud.
Como ya es habitual el día del 'chupinazo' agentes de la Policía Foral y Policía Municipal han requisado, en los accesos al casco antiguo, huevos, harina, ketchup y demás productos que los más jóvenes utilizan para tirarse entre ellos.
Con el 'pañuelico' rojo ya anudado al cuello, los pamploneses y visitantes se adentran en nueve días de fiesta y desenfreno. Mañana será el día grande, festividad de San Fermín, y tendrá lugar la procesión en honor al santo por las calles del casco antiguo de la ciudad.