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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Viernes, 25 mayo 2012

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En pañuelicos menores
Los antitaurinos aconsejaron no desnudarse del todo porque Pamplona «es muy conservadora»
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LA OTRA FIESTA. Este año hubo menos desnudos integrales. / EFE
Como cada año, ayer se celebró la tradicional manifestación de mozos antitaurinos en pelotas por las calles de Pamplona emulando los encierros de San Fermín, aunque por una ruta alternativa y más frescos. La organización Personas por el Trato Ético a los Animales (PETA) reunió a unos 1.500 individuos para protestar por el uso que se hace de los toros en sanfermines. Este año, eso sí, alegraron algo menos el ojillo, porque los organizadores, en vista de que Pamplona es una ciudad «conservadora», llamaron a la movilización pero en braga y sostén o calzoncillo, según el sexo. O lo que quiera cada uno, vaya.

Al parecer, el Ayuntamiento otorgó el permiso, pero se olvidó de pedir una renuncia expresa a los paños menores, «por lo que no nos condicionan a no estar desnudos», explicó un portavoz de PETA, que, aun así, aconsejó «no abusar de este despiste». «Recomendamos no pasarnos con la desnudez porque sabemos que Pamplona es una ciudad muy conservadora y no queremos violentar a los ciudadanos», dijo, aguando la fiesta a los más cachondos. Claro que, una de cal y otra de arena, después anunció la presencia para el próximo año de... ¿Pamela Anderson!, mujer que lanzada a la carrera sin duda promete emociones fuertes, aunque sea en refajo. El caso es que ayer hubo de todo: corredores en paños menores y también activistas recalcitrantes que desoyeron la petición de recato y se airearon como en años anteriores.

En cuanto al aspecto más serio y menos lúdico de la protesta, PETA dice que esta vez aceptó «la ruta alternativa» a la del encierro tradicional porque consideró «que era mucho más importante el mensaje que el lugar» y el mensaje «es festejar la vida y no la muerte». Así, el «encierro humano» comenzó en el Puente de la Rochapea, junto a la Cuesta de Santo Domingo, donde cada mañana comienza el de verdad. Y terminó ante la plaza de toros con una pancarta en la que se leía: «No pueden esperar más, derechos ya para los animales».

PETA asegura que los toros «son golpeados con varas y bastones eléctricos para provocar su estampida» y que «sufren severas lesiones al caer en las calles empedradas y golpearse con los muros». También que «son debilitados con tranquilizantes» y que se emplea «vaselina para nublarles la vista».
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