Padoa Schioppa compareció aquel día en el Senado para aclarar el relevo de Speciale al frente de la Guardia de Finanzas, que engloba la Policía fiscal y de fronteras. El ministro de Economía aseguró durante la sesión parlamentaria que el general fue destituido para restituir la seriedad y dignidad» del cuerpo de inspectores, pues la situación «se había convertido en insostenible» y era necesaria «una relación correcta entre el orden militar y el orden político».
El enfrentamiento entre Speciale y el Gobierno italiano no es una polémica de corto recorrido. La controversia está vinculada con las supuestas presiones del viceministro de Economía, Vicenzo Visco -que tenía las competencias de la Guardia de Finanzas- sobre Speciale para que fueran trasladados de Milán oficiales que investigaban casos como la fallida compra por parte de la aseguradora Unipol de la Banca Nazionale del Lavoro, pero que se quedaron finalmente en su puesto. La compañía de seguros está controlada por la Legacoop, las llamadas «cooperativas rojas», tradicionalmente vinculadas con la izquierda ex comunista italiana.
Padoa Schioppa subrayó durante su comparecencia en el Senado que no hubo presiones por parte de Visco. Además, negó que existiera vínculo alguno entre la investigación del caso Unipol y la destitución del responsable de la Guardia de Finanzas. Eso sí, criticó algunos comportamientos de Speciale, al que acusó de liderar una «gestión personalista».






