Francia ya tiene sucesor de Chirac en la presidencia de la V República. Con el total de los votos escrutados, el conservador Nicolas Sarkozy ha ganado la segunda vuelta de las elecciones a la socialista Ségolène Royal con el 53,06% frente al 46,94%. La participación electoral ha sido altísima, un 84,76% según el balance provisional del Ministerio del Interior.
El candidato y líder de la conservadora y gobernante Unión por un Movimiento Popular (UMP) será el sexto presidente de la V República, que empezó con la Constitución de 1958. Con la victoria de Sarkozy, la izquierda encaja su tercera derrota consecutiva en las elecciones por la Presidencia pero mira ya a las Legislativas del próximo 10 y 17 de junio.
La victoria de Sarkozy consagra la preeminencia de la derecha en la vida política estatal en Francia desde el fin de la era del socialista François Mitterrand (1981-95). El ganador ha recibido la felicitación telefónica del presidente saliente, Jacques Chirac, quien le entregará el Elíseo el próximo día 16, según indicó el consejero político y uno de los nombres que se barajan como primer ministro, François Fillon.
La participación en esta segunda vuelta de las presidenciales ha sido muy alta. El 84,76% de los electores han acudido este domingo a las urnas, cifra superior a la del 82,2% de 2002 -cuando Chirac se enfrentó con el iltraderechista Jen Marie Le Pen, pero inferior al 87,3% alcanzado en la segunda vuelta de 1974 cuando fue elegido presidente el centrista Valéry Giscard d'Estaing, con sólo un 50,8% de los votos frente al socialista François Mitterrand.
Celebración ante 30.000 personas
Acompañado de su mujer Cecilia Sarkozy, y varios dirigentes de la UMP, el ganador de las elecciones se ha dirigido a las 30.000 personas que ha acudido a la fiesta de celebración de su victoria en la parisina Plaza de la Concordia y les ha dicho: "Esta noche, ha ganado Francia".
Sarkozy ha realizado una alocución pública propia de un jefe de Estado en la que ha pedido a sus militantes, partidarios y votantes reunidos en la plaza parisiense de la Concordia que sean "generosos", "fraternales", y que tiendan "la mano a los que no nos han dado su confianza", para "dar la imagen de una Francia unida".
En este sentido el líder conservador ha mantenido que "la victoria sólo es bonita si es generosa" y ha asegurado que él será "el presidente de todos los franceses sin excepción".
Disturbios en varias ciudades
Mientras los simpatizantes del candidato conservador celebraban su victoria, en varias ciudades francesas se producían incidentes entre jóvenes contrarios a Sarkozy y las fuerzas del orden.
En París, unas 5.000 personas, jóvenes en su mayoría, se concentraron en la plaza de la Bastilla, lugar emblemático donde la izquierda celebra sus victorias y fueron dispersados por la policía con gases lacrimógenos. De forma paralela, varios centenares personas se manifestaban sin incidentes cerca de la sede del Partido Socialista.
La situación era tensa, según fuentes policiales, en algunos barrios conflictivos de las afueras de París, donde se han quemado vehículos y se han observado movimientos de jóvenes armados con bates de beisbol.
También se han registrado manifestaciones violentas contra Sarkozy similares a la parisiense en Lyon, Marsella, Burdeos, Lille, Toulouse y Clémont-Ferrand - donde también ha habido enfrentamientos con las fuerzas del orden- y concentraciones contra el ganador en Rennes, Caen, Rouen, Tours o Nantes.
Agenda del nuevo presidente
Ya confirmados los resultados, Sarkozy tendrá diez días para entrar en el Elíseo, ya que oficialmente el cargo de Chirac expira en la medianoche del próximo 16 de mayo. Antes, el presidente electo se tomará unos días de "retiro" para "empaparse" de la función de jefe de Estado.
Una de sus primeras labores será la de nombrar a un jefe del Gobierno y rodearle de un equipo paritario de catorce ministros. Entre los mejor situados para el cargo están, según los analistas, su consejero político François Fillon y los ministros de Cohesión Social, Jean-Louis Borloo, y de Defensa, Michele Alliot-Marie.
Además, Sarkozy deberá preparar las elecciones legislativas del 10 y 17 de junio. Si los franceses le dan entonces la mayoría, propondrá cuatro conferencias para septiembre: sobre igualdad salarial, contrato de trabajo único, mejora de las condiciones de trabajo y la democracia social.
El segundo día en el cargo lo dedicará al medioambiente y el tercero viajará a Bruselas y Berlín. Además, convocará una sesión extraordinaria del Parlamento en el verano para aprobar una ley que establezca servicios mínimos en los transportes en caso de huelga y otra que endurezca las penas contra los delincuentes reincidentes.
A nivel de representatividad de Francia en el exterior, la primera responsabilidad que tendrá que afrontar el nuevo jefe de Estado será la cumbre del G-8 en Heiligendamm (Alemania), del 6 al 8 de junio, y el Consejo Europeo de Bruselas del 21 al 23 de junio.