Según Antonio Aguirre, esta decisión se ha adoptado tras conocer que el juez que investiga estos incidentes, ocurridos durante la segunda declaración del lehendakari Ibarretxe ante el alto tribunal como imputado por reunirse con Batasuna, ve indicios suficientes para acusar al propio Aguirre, al también miembro del Foro Ermua Iñaki Ezkerra y al presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero, de una "presunta falta de desórdenes públicos".
Aguirre ha explicado la presentación de una querella contra los funcionarios de la Ertzaintza que realizaron el atestado porque creen que incurren en "falsedad" y que la finalidad de sus diligencias no fue otra que "dar cobertura a la portavoz del Gobierno Vasco", que apuntó al Foro Ermua como provocadores de la situación al protagonizar una "contramanifestación ilegal". En este sentido, ha asegurado que una vez demostrado la falsedad del atestado policial también se querellarán contra Miren Azkarate por "calumnias públicas".
Para Aguirre, no obstante, el máximo responsable de esta situación es "el lehendakari Ibarretxe" porque "no acepta que le juzguen como un ciudadano más" y porque "mandó" a sus partidarios a que les atacasen y ahora "manda a la Ertzaintza a que defiendan a los atacantes". "Euskadi se parece cada vez más a la Alemania nazi", ha aseverado.
Grabaciones
Foro Ermua va a solicitar al juez del Juzgado de Instrucción número 3 de Bilbao, que investiga estos incidentes, que pida la grabación de las cámaras de seguridad del TSJPV y las grabaciones realizadas por los medios de comunicación de lo ocurrido para demostrar que es "falso" que provocaran desórdenes públicos.
El pasado 26 de marzo, Ibarretxe acudió a declarar ante el alto tribunal, desarrollándose una concentración en su apoyo en el exterior del Palacio de Justicia. Los miembros del Foro Ermua y Dignidad y Justicia fueron increpados y uno de los concentrados propinó una patada en los genitales a Antonio Aguirre.