François Baroin sustituyó recientemente a Nicolás Sarkozy en la cartera de Interior y el viaje a España es el primero que hace al extranjero desde su nombramiento. Durante la entrevista con Rubalcaba, los dos ministros han repasado diversos asuntos relacionados con el terrorismo, la delincuencia organizada y la inmigración ilegal, y han constatado el nivel de colaboración, intenso y fructífero, que ambos países mantienen en estas áreas.
En cuanto al terrorismo islámico, ambos ministros han analizado la situación en el norte de Africa, tras los recientes atentados de Marruecos y Argelia, y se han propuesto aplicar su experiencia común para colaborar con los países africanos con el fin de combatir las redes integristas. Pérez Rubalcaba y Baroin han constatado también la fluidez en la cooperación contra el crimen organizado, y concretamente contra el tráfico de estupefacientes, para el que se han desarrollado equipos y operaciones conjuntas.
Baroin ha asegurado que "estamos en un periodo difícil y es necesario que nos mantengamos informados". "Hace mucho tiempo que España y Francia trabajamos juntos, nos acercamos cada vez más, tenemos los mismos métodos de trabajo, los mismos análisis y le damos la misma importancia a la información", ha agregado Baroin, que insistió en que los dos países "comparten objetivos y comparten los mismos puntos de vista".
Hombre de confianza
Por otra parte, uno de los dos etarras detenidos cerca de Perigueaux en la noche del 28 al 29 de marzo pasado, Juan Carlos Iurrebaso, contaba con varios números de teléfono en su poder y uno de ellos pertenecía a un alto cargo del Ministerio del Interior francés, "estrecho colaborador" de Nicolas Sarkozy, según una información del semanario 'L'express'.
El Ministerio del Interior francés, añade la revista, ha confirmado que el pasado verano, un alto responsable del departamento que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba pidió que a París que habilitase un teléfono de urgencia al que los "emisarios" de ETA pudieran recurrir cuando se encontraran en territorio del país vecino.
Además, 'L'express' cuenta que los detenidos tenían en su poder otros tres números de teléfono relevantes, un segundo francés y otros dos españoles. Entre la documentación incautada a los etarras aparecen nombres de diplomáticos suizos y noruegos, "posiblemente ligados al proceso".