La entrevista con ETA que hoy publica el diario Gara constituye el segundo pronunciamiento de la banda terrorista tras el atentado de la T-4 en el aeropuerto de Barajas, el pasado 30 de diciembre, que causó dos muertos, y el décimo en el año transcurrido desde que anunciara el alto el fuego en marzo de 2006.
El primer comunicado de la banda después del atentado de Barajas fue publicado el 9 de enero en el diario Gara y en él ETA asumía la autoría del ataque, pero aseguraba que continuaba "vigente" el alto el fuego permanente. No obstante, insistía -como venía haciendo desde agosto del pasado año- en hablar de un proceso en crisis y responsabilizaba de ello al Gobierno del PSOE y al PNV.
Hasta el atentado del pasado 30 de diciembre en un aparcamiento de la terminal 4 de Barajas, en el que perdieron la vida dos personas, ETA fue endureciendo su postura en sucesivos pronunciamientos desde el anuncio de alto el fuego hecho el 22 de marzo. Así, la banda pasó de mostrarse en esa fecha dispuesta a llevar "hasta el final" el proceso de paz a emplear en agosto la palabra "crisis" y advertir de los riesgos de ruptura del mismo.
Durante ese tiempo, la banda terrorista se pronunció en ocho ocasiones sobre la situación abierta desde dicho anuncio mediante cinco comunicados, una entrevista en el diario Gara, un mensaje leído por tres encapuchados en la celebración del "Gudari Eguna" y en su boletín interno -Zutabe- del pasado mes de octubre.
Situación de crisis
Fue el pasado 18 de agosto de 2006 cuando se refirió por primera vez a una situación de crisis del proceso de paz en el País Vasco. Se trató de un comunicado publicado en el diario Gara, en el que la organización responsabilizó de dicha situación a la actitud del PNV y el PSOE y advirtió de que, si "los ataques contra Euskal Herria" continuaban, " ETA responderá".
A pesar de ello, la banda todavía reiteraba en esa fecha su compromiso con los objetivos expresados en su declaración del 22 de marzo, instó a "adoptar compromisos y decisiones claras en esa dirección" y avisó de que el proceso estaba en un "impasse".
Hasta entonces, ETA había emitido cuatro comunicados en los que expresó su disposición a "impulsar un proceso democrático en Euskal Herria" y a llevarlo "hasta el fin", y el 14 de mayo había concedido una entrevista a Gara, en la que consideró que era el momento de "materializar los compromisos" de ese proceso.
La banda terrorista ha mantenido sus reivindicaciones de independencia y territorialidad con ligeras variaciones como el llamamiento al Gobierno francés -tercer comunicado del alto el fuego, el 14 de junio de 2006- para que se implicara en el proceso de paz.
Su cuarto comunicado fue difundido una semana después por la televisión vasca EITB y varias emisoras de radio, al día siguiente de una operación policial conjunta de Francia y España contra la red de extorsión de ETA. En él, ETA emplazaba a las "autoridades españolas" a "adoptar y cumplir sus compromisos de alto el fuego, garantizando el cese total de la represión", aunque mantenía su convencimiento de que "la paz aquí y ahora es posible".
En agosto llegó la primera advertencia sobre la crisis del proceso y, un mes después, Gara informaba sobre el mensaje que tres etarras encapuchados hicieron público durante un acto con motivo del Gudari Eguna en Guipúzcoa, en el que se señalaron el compromiso de la banda de "seguir empuñando las armas firmemente" hasta lograr "la independencia y el socialismo de Euskal Herria".
La posibilidad de una ruptura del proceso apareció reflejada aún más claramente en el número 111 del boletín interno de ETA Zutabe correspondiente al mes de octubre, en el que la banda denunció "una crisis del proceso" negociador que podría llevar a la ruptura del mismo "si el Gobierno español no cumple sus compromisos".
En el comunicado del 9 de enero, en el que asumía la autoría del atentado de Barajas, que costó la vida a dos personas, ETA señalaba que su objetivo "no era causar víctimas", y afirmaba que su alto el fuego permanente continuaba vigente, aunque con la firme determinación de responder a las "agresiones contra Euskal Herria".