La marcha ha partido a las 17 de horas frente a la delegación del Gobierno Vasco en Bilbao. La cabeza ha llegado sesenta minutos después frente a la escalinata del ayuntamiento de Bilbao, tras recorrer cerca de 2.000 metros, cuando la cola de la marcha se encontraba todavía cerca de la salida.
La manifestación ha estado encabezada por un grupo de ciudadanos anónimos, entre ellos varios ecuatorianos, que portaban la pancarta con el lema de manifestación en euskera y castellano: "Exigimos a ETA el final de la violencia. Por la paz y el diálogo".
Tras ellos han caminado los integrantes del Gobierno Vasco en pleno, encabezados por el lehendakari Juan José Ibarretxe; la presidenta del Parlamento Vasco, Izaskun Bilbao; el presidente del Senado, Javier Rojo; los diputados generales de Vizcaya y Guipúzcoa, José Luis Bilbao y Joxe Joan González de Txabarri, y los ex lehendakari Carlos Garaikoetxea y José Antonio Ardanza.
Han tomado parte también los máximos representantes de PNV, Josu Jon Imaz; del PSE-EE, Patxi López; de EA, Begoña Errazti; de EB, Javier Madrazo, y de Aralar, Jon Abril. Además de representantes de BNG, CiU, ERC e ICV, dirigentes de los sindicatos ELA, CCOO y UGT. Igualmente asistieron dirigentes de Lokarri y Gesto por la Paz y miembros de las asociaciones de inmigrantes latinoamericanos.
La marcha ha discurrido en silencio y sin más lemas ni símbolos que la pancarta inicial.
Agradecimientos del lehendakari
Al término del recorrido el lehendakari se ha dirigido a los asistentes desde la escalinata del ayuntamiento. "Estamos aquí para trasladar claramente que no queremos vivir con violencia; que no aceptamos que la violencia de ETA impida ni condicione que todos nosotros decidamos nuestro futuro en libertad".
"Estamos aquí -ha agregado- porque creemos que el diálogo es indispensable para arreglar todos los problemas en esta vida, porque pensamos que sin diálogo no hay futuro, que sin diálogo no hay esperanza".
El lehendakari ha anunciado que el Gobierno Vasco y él mismo "vamos a seguir tomando la iniciativa política para trabajar y conseguir acuerdos políticos que nos permitan alcanzar la normalización y la paz".
Ha agradecido su asistencia a los manifestantes, "que habéis venido para exigir a ETA el fin de la violencia para abrir una nueva oportunidad, a trasladar la necesidad de diálogo y para decirnos, por encima de politiquerías y debates estériles, que arreglemos las cosas. Nos estáis dando con esto una nueva lección. Me pregunto cuántas lecciones más necesitaremos para acertar".
En esta línea ha insistido en que los protagonistas de la manifestación no eran los políticos, sino los ciudadanos. "Vosotros, los hombres y mujeres de buena fe que habéis venido aquí a decir que tenemos que conseguir acuerdos políticos para poder convivir en este pueblo maravilloso al que todos queremos tanto". Ibarretxe ha extendido este protagonismo a las dos personas fallecidas "en el brutal atentado de Barajas, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio", por los que pidió un minuto de silencio que fue seguido respetuosamente.
Clamor contra ETA
Antes de comenzar la marcha los representantes políticos, en declaraciones a los periodistas, han reclamado a ETA que atienda el "clamor" de la ciudadanía de Euskadi que le exige el abandono definitivo de la violencia.
El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, ha señalado que "las calles de Bilbao son un clamor a ETA para que, de una vez por todas y definitivamente, el terrorismo desaparezca" y una reivindicación de la "palabra frente a la violencia, del diálogo en democracia como instrumento para hacer frente a la violencia".
Patxi López, líder de los socialistas vascos, ha apuntado que la manifestación es una "apuesta inequívoca por la paz y el diálogo entre demócratas" frente al terrorismo y ha deseado que sirva de "toque de atención para remover conciencias", en el caso del PP "para recuperar la unidad" y en el de la izquierda abertzale para que quienes "quieren hacer una apuesta en serio por la política rechacen y condenen la violencia".
La presidenta de Eusko Alkartasuna, Begoña Errazti, ha lamentado que Batasuna haya "perdido una oportunidad para trabajar con el resto de los partidos"; el coordinador general de Ezker Batua, Javier Madrazo, ha recalcado que ETA y Batasuna deben "escuchar la voz de la sociedad vasca" y el vice-coordinador general de Aralar, Jon Abril, ha interpretado que la manifestación es un llamamiento a ETA para que "abandone definitivamente las armas y dé paso al diálogo entre los partidos".