El grupo del PNV en las Juntas Generales de Álava ha censurado hoy que el Ejecutivo de Rabanera "siga incumpliendo acuerdos del Pleno de las Juntas Generales, haciendo caso omiso a las reclamaciones de los ciudadanos alaveses recogidas y presentadas por los grupos políticos en la Cámara alavesa".
Según ha informado en un comunicado el PNV, el Ejecutivo del PP tenía que haber presentado durante el año 2006 una campaña pidiendo el cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña y haber preparado un plan de alternativas socio-laborales para el entorno. "En contra de lo acordado por las Juntas Generales, la Diputación sigue aplazando aquellos compromisos en los que no cree", resaltaron.
"Una vez más el PP sigue enrocado en la Diputación para hacer y deshacer en función de sus propios intereses partidistas y haciendo oídos sordos a las propuestas mayoritarias, respaldadas por el resto de grupos políticos", señalaron desde el PNV.
Para este grupo, el Ejecutivo Rabanera "lanza cortinas de humo desde el victimismo y desde el 'no hago por que no me dejan hacer', pero se salta olímpicamente las normas forales y mociones que tiene sobre la mesa, cuando son de obligado cumplimiento".
"Dejadez y la falta de previsión"
Según el procurador de PNV, Claudio Rodríguez, "las normas están para cumplirlas y, tengan el alcance que tengan, deben respetarse en forma y plazos". Asimismo, criticó que el PP "ha olvidado la campaña de 2006" y "una vez más aplaza los compromisos".
El PNV señala también en el comunicado que sus críticas responden al "reiterado incumplimiento por parte de la Diputación de diversas iniciativas promovidas por las Juntas Generales desde el año 2003". "No es sólo que incumplan esta petición del resto de grupos, si no que nos empieza a preocupar la dejadez y la falta de previsión del Ejecutivo de Rabanera por la población y por el desarrollo del entorno", subrayaron.
El PNV considera que a las consecuencias socio-laborales de la clausura de Garoña se suman el anunciado cierre de una importante empresa en Valdegovía y la "nula actualización por parte de la institución foral de las carreteras".