Zapatero, al ser preguntado por la huelga de hambre de De Juana Chaos, que reinició ayer al conocer que iba a ser condenado a 12 años por las amenazas que vertió en unos artículos de prensa, y también por si las decisiones judiciales que se han producido últimamente y preocupan al Gobierno o pueden afectar al proceso de paz, ha insistido en que este proceso va a ser "largo, va a haber dificultades, como no puede ser de otra manera".
En este sentido, ha señalado Zapatero que es una cuestión de "sentido común", ya que se "tiene que superar y terminar 40 años de violencia horrorosa que hemos tenido en este país". "Es una tarea que nos va a costar y nos va a costar algo más de cuatro meses que es el tiempo que hace desde que fui al Congreso para decir que estaba en disposición de contrastar si ETA tenía voluntad de dejar las armas", ha recordado.
El jefe del Ejecutivo ha recalcado que hay que "actuar con firmeza, con inteligencia y perspectiva histórica" ya que se está ante "el tema más grave que ha tenido la democracia española desde la Transición aquí y por tanto, tenemos que actuar en consonancia con lo que eso representa y el Gobierno va a actuar a la altura de las circunstancias". Zapatero ha apostillado, en este sentido que "pueden ser factores que dificulten, que hagan el proceso con más tarea, con más esfuerzo, pero el problema de fondo es la voluntad de ETA de dejar las armas".
Comparecencia en el Senado
Antes, en el Senado, Zapatero, insistía en que el Ejecutivo no dará "ningún paso" hasta que quede acreditada la voluntad "inequívoca" de ETA de abandonar las armas, a diferencia del Gobierno de José María Aznar, que acercó presos etarras sin un alto el fuego permanente.
En respuesta al portavoz del PP en el Senado, Pío García-Escudero, durante la sesión de control al Gobierno en la Cámara Alta, Zapatero ha dejado claro que su Ejecutivo ha respetado desde el inicio del alto el fuego los principios del Estado de Derecho. Rodríguez Zapatero ha insistido en que su Ejecutivo será "riguroso" y "se tomará el tiempo que sea necesario" a la hora de acreditar la voluntad de ETA de abandonar definitivamente la violencia.
Zapatero ha subrayado que, hasta entonces, el Gobierno actuará "con toda firmeza" y "sin dar ningún paso a diferencia de otras etapas". Tras recordar que la líder del PP en el País Vasco, María San Gil, reconoció ayer que Aznar "cometió errores" durante la anterior tregua de ETA, el presidente del Gobierno ha aclarado que "eso no va a suceder aquí".
Críticas al PP
Ha lamentado que el PP considere "irrelevante" que hayan pasado tres años sin víctimas mortales y que los populares practiquen una política "de corto alcance". Para Zapatero, los españoles desean un Gobierno y una oposición que colaboren en la lucha contra el terrorismo y no un PP que, en su opinión, sólo se ha dedicado a "criticar", "a no ayudar" y a "hacer políticas de partido sin visión de Estado".
Por su parte, Pío García Escudero ha reprochado a Zapatero que tome "por tontos" a los españoles, ya que, a su juicio, "no existe la más mínima señal de que ETA vaya a abandonar las armas", y ha lamentado que la banda terrorista esté marcando al Gobierno "las reglas y los límites" del llamado proceso de paz.
Para el portavoz del PP, los ciudadanos cada vez "entienden menos" la actitud del Gobierno, ya que ETA "no se ha movido" y "el que debería ser el más fuerte es el más débil". "La verificación del alto el fuego es sólo una excusa para ganar tiempo", ha denunciado García-Escudero, quien se ha mostrado convencido de que el PSOE, "no sé si con usted o sin usted", recuperará el consenso en la lucha contra el terrorismo y volverá a buscar la derrota de ETA junto al PP.