El Gobierno italiano está considerando el envío de tropas a la provincia de Nápoles para afrontar una ola de criminalidad que ha producido siete muertos en los últimos cinco días.
El primer ministro Romano Prodi ha afirmado hoy al margen de un mitin electoral en Campobasso, en el centro del país, que su ejecutivo está analizando los beneficios de recurrir al Ejército y ha anunciado que el jueves visitará Nápoles para reunirse con las autoridades locales.
Prodi ha puntualizado que no se tratará "de una medida de uno o dos días para calmar a la opinión pública" y ha explicado que desde hace un mes "el Ministerio del Interior prepara una estrategia a largo plazo para luchar contra la criminalidad en todo el sur del país".
Esa estrategia incluye también el envío de entre mil y mil cuatrocientos agentes de policía a la ciudad de Nápoles, según ha comunicado hoy el Ministerio del Interior.
67 muertes violentas en 2006
En lo que va de año se han cometido en esa ciudad del sur de Italia, que tiene un millón de habitantes, 67 muertes violentas, de las que cincuenta han corrido a cargo de la Camorra, la mafia local.
Y mientras se discute en el país si es necesario o no el envío del ejercito, hoy se han producido tres nuevos homicidios en la provincia.
Sobre el tema también se ha expresado el Presidente de la República, Giorgio Napolitano, originario de Nápoles, que ha manifestado en una nota su "angustia" por lo que está ocurriendo en esta zona.