Los sindicatos convocantes de la huelga indefinida en la Administración de Justicia del País Vasco han asegurado hoy que los datos del segundo día de paro revelan que "se ha repetido el éxito" de participación conseguido ayer, "aunque sigamos sin respuesta por parte del Gobierno vasco".
La huelga, convocada por las centrales CC OO, CSIF, ELA, LAB y UGT, que ostentan el total de la representatividad sindical en la mesa de negociación la Administración de Justicia del País Vasco, ha sido secundada por el 80% de los funcionarios de Vizcaya, el 76% de Guipúzcoa y el 70% de Alava, según los datos recabados por los convocantes. El departamento de Justicia del Gobierno vasco rebajó ayer los datos facilitados por los sindicatos casi a la mitad, aunque todavía no ha ofrecido las cifras de la incidencia que ha tenido hoy.
En la concentración que han mantenido centenares de funcionarios en Bilbao ante la sede de Eusko Alkartasuna, formación a la que pertenece el consejero de Justicia, Joseba Azkarraga, la representante de CC OO Elena Pérez ha explicado que esta mañana las cifras de participación "demuestran que los juzgados del País Vasco ya llevan dos días prácticamente paralizados". Ha descrito que "cualquiera que ayer o hoy haya tenido que acudir a un juzgado habrá podido comprobar que están casi desiertos, salvo los de guardia", con especial incidencia en los Palacios de Justicia de Vizcaya.
Consecuencias
Las graves consecuencias que la huelga indefinida de funcionarios puedan acarrear a los ciudadanos son, a su juicio, "responsabilidad del departamento de Justicia del Gobierno vasco" que "nos niega el derecho que tenemos a ser tratados como el resto de personal de la Administración vasca", ha expresado la líder sindical.
Pérez ha recordado que la huelga tiene como objetivo como conseguir reanudar las negociaciones con el departamento de Joseba Azkarraga en torno a su reivindicación de equiparación salarial con el resto de funcionarios de la comunidad autónoma, "que llevamos demandando desde el año 1997" y que el Ejecutivo "no ha sido capaz de solucionar en casi diez años". Junto con la demanda de equiparación salarial, las centrales reclaman el mantenimiento de la flexibilidad horaria que hasta ahora les ha permitido compatibilizar la vida familiar y laboral.