El director de Medio Ambiente de la Diputación de Álava, Yagoba Gómez, ha asegurado hoy que tiene "constancia" de que hay ganaderos que están cazando lobos de forma "ilegal", ya que existen "evidencias objetivas" de esta práctica al haberse localizado cebaderos y puestos de espera al margen de la ley. Por eso, advirtió a los profesionales del sector, que se concentraron frente a la Diputación en protesta por los ataques de estos animales al ganado, que su departamento no va a permitir que "hagan la guerra por su cuenta".
El director de Medio Ambiente reconoció que aún no se ha descubierto "in fraganti" a ninguna persona cazando un lobo ilegalmente, aunque subrayó que sí existe la "constancia" de que hay cercados de reducidas dimensiones en los que se han introducido varias ovejas y cerca de los cuales hay puestos "diseñados para poder organizar una espera ilegal".
Esos indicios, a su juicio, constituyen "evidencias objetivas" de que esta práctica se está llevando a cabo. "Cuatro ovejas metidas en un cierre de doce metros cuadrados y, a cincuenta metros, un puesto ideal para poder disparar al lobo ... blanco y en botella", explicó.
Ante esta situación, Gómez advirtió de que la Diputación no va a "permitir" que los ganaderos hagan "la guerra por su cuenta al lobo ", ya que "no estamos en el salvaje Oeste".
Concentración ante la Diputación
Por otra parte, y en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno semanal, el director de Medio Ambiente se refirió a la concentración del sindicato UAGA y de la Cooperativa Servicios Ganaderos de Álava, Sergal, que se ha celebrado esta mañana frente al Gobierno foral.
Gómez rechazó las acusaciones de UAGA aparecidas hoy en diversos medios sobre la inoperancia de la Diputación respecto a los ataques de lobos al ganado. Tras calificar estas afirmaciones de "mentira", explicó que la modificación de la Orden foral de control de poblaciones de esta especie ha aportado numerosas "mejoras". Entre las que destacó la "agilidad" para organizar batidas, la señalización de las mismas a cargo de la Diputación y la priorización de los recechos y esperas como métodos más eficaces que las batidas. Además, se refirió a la modificación del decreto de ayudas que eleva hasta un 85% la financiación de los rediles.
De todas formas, reconoció la dificultad de lograr un "equilibrio" entre las demandas de los ganaderos y la necesidad de preservar la biodiversidad en el territorio.
La protesta de los ganaderos
Por su parte, UAGA y Sergal denunciaron los "continuos" ataques de lobos de los últimos meses contra las explotaciones de ganado de la mitad occidental de Álava. Además de las pérdidas económicas "compensadas sólo parcialmente por la Diputación", los ganaderos denunciaron la situación de "riesgo" en la que se encuentran debido a que los ataques "no se limitan a las montañas, sino que se están dando en las praderas de todo el valle, hasta en las proximidades de los caseríos".
"Si estorbamos para que pasen los lobos, que nos lo digan; y si de verdad quieren que siga existiendo ganado en nuestros montes, que nos apoyen", indicaron.
Ambas organizaciones reclamaron que los controles no se hagan exclusivamente mediante batidas, sino que fundamentalmente se realicen a cargo de "profesionales más selectivos", que "descarguen al sector de una parte de las labores adicionales que generan los lobos".