La Mesa del Congreso ha acordado hoy con la única oposición del PP admitir la tramitación de una iniciativa parlamentaria sin precedentes, presentada por IU-ICV, para reprobar y pedir el cese del Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, por haber recurrido al Tribunal Constitucional el Estatuto catalán.
Horas después el portavoz del PSOE en el Congreso, Diego López Garrido, ha anunciado que su grupo parlamentario no apoyará la "hipotética reprobación" de Enrique Múgica por considerar que "no se puede reprobar a las instituciones por ejercer sus competencias". El portavoz socialista ha recordado que la Ley prevé que el control parlamentario sobre el Defensor del Pueblo se ejerza durante la comparecencia de éste para presentar la memoria anual de la institución.
Por su parte, el portavoz del grupo popular, Eduardo Zaplana, ha hecho constar la protesta de su formación por esta decisión adoptada por la Mesa de forma mayoritaria, que a su juicio confirma la política de presión que el Gobierno está llevando a cabo con las altas instituciones del Estado y que ha resumido en "o se somete usted" o "prepárese".
El grupo de Izquierda Unida e Iniciativa per Cataluña/Verds quiere que el Parlamento vote la reprobación de Múgica por "extralimitarse" en sus funciones y "colaborar" con una campaña del PP al haber recurrido el Estatut ante el Constitucional. A favor de la tramitación votaron en la Mesa los tres representantes del PSOE y los de CiU e IU-ICV, frente a los cuatro votos en contra de los representantes del grupo popular.
Malestar del PP
Según Eduardo Zaplana, la Mesa ha cometido un "atropello intolerable, uno más que se está cometiendo en esta legislatura para someter a todas las instituciones y poderes del Estado cuando no se pliegan a los intereses del Ejecutivo y el PSOE y cuando no actúan como cree el Gobierno que deberían actuar".
El portavoz del PP hizo notar que el recurso de Múgica ha sido admitido a trámite por el Tribunal Constitucional, hecho que debería haber hecho decaer automáticamente cualquier tipo de polémica al respecto. También ha remarcado que la reprobación del Defensor del Pueblo carece de precedentes, no está contemplada ni en la ley que regula el funcionamiento de esta institución ni en el reglamento del Congreso, y por tanto no hay mecanismos para su tramitación parlamentaria.
En su opinión, el "mensaje" que se quiere trasladar, en este caso a Enrique Múgica, es "o se somete a las decisiones del Ejecutivo o prepárese", una práctica que "un día le toca al CGPJ, otro al Consejo de Estado y en esta ocasión al Defensor del Pueblo", y ha añadido que lo que está consiguiendo el Ejecutivo y las fuerzas políticas que lo apoyan es "dañar" a la institución.