El Gobierno conservador francés va a prohibir fumar por decreto en los espacios públicos a partir de 2007, según ha anunciado hoy el primer ministro, Dominique de Villepin.
Ha precisado que la prohibición se aplicará en dos frases: el humo del tabaco estará proscrito en los lugares públicos a partir del próximo 1 de febrero, salvo en los bares-estancos, cafés-restaurantes y discotecas, que tendrán una prorroga de casi un año, hasta el 1 de enero de 2008, para adaptarse a la nueva legislación.
Villepin ha considerado inaceptable que haya "trece muertes al día" en Francia ligadas al tabaquismo activo y pasivo.