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Por la calle de la Llagüera nos dirigimos a la casa del vaquero, dedicada al turismo rural. Pasamos la plaza de Mediavilla y la de Encimabia y ya salimos a campo abierto, por un camino que deja a mano derecha el depósito de aguas.
Llegan las cigüeñas
Llegada la primavera, vuelan sobre nosotros numerosas cigüeñas, atareadas en construir sus nidos o repararlos después de los daños sufridos en el riguroso invierno campurriano. La comarca de Campoo tiene una altitud media de unos 800 metros, que impone un clima continental de fríos y nevados inviernos y veranos calurosos. Estas cigüeñas que aquí crían están en su límite norte peninsular.
Pronto pasamos un primer puente sobre un arroyo que da sus aguas al Guares. Al rato se nos presenta una bifurcación. Seguiremos monte arriba, por la derecha, pero merece la pena desviarse unos metros para acercarse al río Guares, donde encon- tramos otro segundo puente. A este lugar se le conoce por el Pozo de la Ureña y en él las aguas de nieve del Guares se despeñan en una estruendosa cascada.
Si miramos con detenimiento al borde del camino descubriremos morrenas laterales, es decir, depósitos de grandes bloques y cantos de muy diversos tamaños, inmersos en una matriz arenosa y arcillosa, dejados por el río de hielo o glaciar que conformó el paisaje campurriano en las últimas glaciaciones.
Volviendo a la bifurcación, seguimos ahora paralelos al tendido eléctrico, que nos llevará a la estación de esquí de Brañavieja, el punto final del recorrido. En el siguiente cruce de caminos tomamos a la izquierda. Pasamos una cancela y nos adentramos en los pastizales o brañas que bordean los bosques del alto Guares. Estos pastizales se queman periódicamente para evitar que se embastezcan, limitando la expansión de las argomas y brezos.
Abedules y acebos
A nuestra izquierda empiezan a aparecer las hayas o jayas, orientadas al norte, donde son comunes las nieblas de las que tanto gustan. Estos hayedos son los bosques más recientes de la comarca, ya que llegaron a ella hace unos 4000-3000 años, extendiéndose desde los Pirineos y las tierras vascas colindantes. Por encima de las hayas aparecen los bosques de abedules, con sus blancos troncos. Su madera era utilizada para la elaboración de los zuecos o albarcas en estas tierras.
Atravesadas las aguas impetuosas del arroyo Cuencagen, que desciende de la sierra del Cordel, empezamos a descubrir acebos, que forman en este valle uno de los mejores acebales ibéricos. Las ramas de estas plantas alimentaban al ganado, a falta de hierba, en los largos y fríos inviernos. Desde aquí podemos seguir subiendo hasta Brañavieja y su estación de esquí, o bajar por el mismo camino hasta Abiada.

Desde Santander a Reinosa, por la N-611 hacia Palencia. Desde Reinosa, tomamos la carretera comarcal que conduce a la estación de esquí de Brañavieja. Antes de Entrambasguas nos desviamos hacia Hoz de Abiada y Abiada.
La torre de los Proaño. Museo etnográfico (Proaño). El castillo de Argüeso. La ciudad romana de Julióbriga (Retortillo).
Recorrido
Unos 15 km. ida y vuelta.
Dificultad
Media.
Dónde comer
Albergue-restaurante La Cotera (Abiada). Tfno. 942779245.
Dónde dormir
Hotel La Corza Blanca. Brañavieja. Tfno. 942779250.
Albergue de Olea. Tfno. 942363588.
Casa de labranza
La Casa del Vaquero (Abiada) Tfno. 942779228.
Época recomendable
Verano y otoño.
Itinerarios de montaña por la zona
SIERRA DEL CORDEL / Al oriente de Campoo
Centro de información
Oficina de Campoo-Los Valles. Tfno. 942755215.
Bibliografía
Descubrir Campoo. Pedro Manuel Martinez. Edición propia. Salamanca, 1998.








