Elciego es una pequeña, pero interesante población riojana que sorprende por el porte macizo de sus casas. Son todas de piedra de sillería y muchas están blasonadas, con escudos barrocos, balcones y rejas de forja y aleros de madera noble tallados.
Es una villa que conquistó su independencia de Laguardia, considerada capital de La Rioja, en 1583. Felipe II estaba corto de caudales por el altísimo coste de mantener el imperio, cuando sus habitantes solicitaron la independencia. El monarca accedió a ello previo pago de tres millones de maravedís, una cifra enorme para la época, que fue satisfecha por sus 275 vecinos.
La cuantía del pago da una idea de la solvencia y situación económica de la zona. Tras ellos también consiguieron salirse del realengo Elvillar, Leza, Navaridas y Samaniego.
Iglesia de S. Andrés
El paseo por las calles de Elciego se puede realizar al azar. La villa es muy pequeña y siempre termina en la monumental iglesia de San Andrés. Es un edificio inmenso que comenzó a elevarse en la segunda mitad del siglo XVI sobre un templo gótico anterior. Fue realizado por la familia Emasabel.
En el interior del templo destacan la escalera de caracol de la torre, impresionante, pero cerrada al público. Piedras aparte, destacan los retablos, pinturas murales y cuadros que adornan el interior del templo. El órgano también es una maravilla. Fue construido por el francés Jean Monturus, un artesano que huyó de la Revolución. Está en perfecto estado de conservación.
Dentro de la sacristía vieja, porque hay dos, se encuentra una vetusta y pesada caja de caudales donde se guardaban las riquezas del templo en época de conflictos, que fueron muchos.
También se conservan unas reliquias de los mártires de Cárdena (Burgos); La Ermita de la Virgen de La Plaza es un capricho de arquitectura del siglo XVII posiblemente erigida sobre otra anterior del siglo XIV y donde se venera a una Andra Mari del siglo XIV. Otras ermitas más humildes saludan al pueblo desde las colinas que le rodean, San Roque, San Vicente y la arruinada de Santa Cruz.
Monumentos riojanos
Con Elciego como epicentro, podemos dar un paseo (en coche) por todos los pueblos de los alrededores. Es la ruta del vino. Las mejores bodegas de La Rioja alavesa se concentran a su alrededor.
Laguardia, villa monumental; Leza, con la iglesia-fortaleza de San Martín y una portada impresionante del gótico alavés; Villabuena, pequeña pero con un templo totalmente desproporcionado; Samaniego, plagada de casas blasonadas y su iglesia de La Asunción, de portada de estilo churrigueresco, y Baños de Ebro, con numerosos restos del tiempo de los romanos en muchas de su bodegas.
El puente de Mantible sobre el río Ebro
El Ebro se asienta en la zona de meandros entre la Rioja alavesa y la de Logroño. Los romanos pensaron lo mismo y edificaron un monumental puente en Mantible, en la localidad de Asa (Lanciego). Sólo quedan unos restos de una obra de ingeniería de 164 metros, que tuvo siete arcos, de los que se mantienen dos en pie. Están construidos en piedra de cantería. Fue paso obligado para los peregrinos que recorrían el camino de Santiago. Hay constancia, no escrita, de que fue destruído en el siglo XV.
El puente se puede ver sin problemas. Basta seguir la carretera que va de Laguardia a Logroño y desviarse en Asa por una pista que lleva a las orillas del Ebro, remansado y lento. También es factible realizar un recorrido por los rebordes del río, aunque es largo y exige más de dos horas de marcha. Merece la pena. La fauna es numerosa y fácil de ver, de manera especial las aves, entre las que destacan vencejos, abejarucos, abubillas y gaviotas.
Datos de interés
En los últimos años, Elciego ha sufrido cambios muy notables debido al Hotel Marqués de Riscal The Luxury Collection, diseñado por FrankGehry. Este hotel se encuentra dentro del recinto privado de las bodegas de los ‘Herederos de Marqués de Riscal’ y no se visita, solamente se puede acceder a él si se es cliente alojado o tiene reserva en el restaurante. Esta visita se hace exclusivamente a la bodega.
Este hotel es la nueva joya de la cadena Starwood Hotels & Resorts, y conjuga la tradición vitivinícola más arraigada con el vanguardismo, el lujo y la tecnología más avanzada del siglo XXI.
Actualmente, Elciego es una villa pintoresca y de renombre internacional debido a su prestigio vitivinícola alcanzado a través de los tiempos. Pero sobre todo, a partir del hotel diseñado por Frank Gehry la villa se ha ido transformando, y hoy en día es un lugar que explota el turismo como principal actividad generadora de riqueza.
Esto ha hecho que dejando de lado este prestigioso hotel, haya también otros alojamientos de interés como por ejemplos la explotación de las casas rurales. ‘La Cueva’, ‘El Txoko del Inglés’ o ‘Habitaciones Camara’ dan prueba de ello. El ‘Hotel Villa de Elciego’ también sería una buena elección a la hora de hospedarse.
La gastronomía autóctona es otro de los placeres que nos acompañarían en esta villa si decidiésemos acudir a ella. El asador ‘Txisko’, el mesón ‘Villa de Elciego’, el restaurante ‘Bistró 1860’, ‘La Cueva’ o el propio restaurante gastronómico ‘Marqués de Riscal’ darían buena muestra de que esto es así.
Si quisiéramos catar la excelencia de los caldos de los viñedos de Elciego dos lugares serían visitas obligadas para todo buen turista que se precie, ‘Vinoteca La Ermita’ y ‘Catas con encanto’ serían los destinos perfectos.
Cómo llegar
Desde Vitoria habría que coger la A-2124 hasta el hospital de Leza y luego la A-3212 hasta Elciego. De Bilbao y Logroño lo más cómodo es seguir la A-68, autopista Vasco-Aragonesa, y tomar la salida número 10 que corresponde al municipio riojano de Cenicero que se encuentra a tan solo seis kilómetros de Elciego. Si acudiéramos desde Zaragoza cogeríamos la N-232 que al igual que el acceso anterior también pasa por el municipio de Cenicero.
Por otro lado, la A-124 discurre por las faldas de la Sierra Cantabria haciendo el recorrido de Logroño a Vitoria, los cruces más cercanos hacia Elciego están en Laguardia y Leza a seis y ocho kilómetros de la villa respectivamente y se corresponden con la A-3210 y la A-3212.