El Correo

Vitoria, 29 nov (EFE).- Un expreso que perdió un familiar en un accidente de tráfico cuando le iba a visitar y la hija de un asesinado por los GAL han lamentado hoy que quede vivo el "sufrimiento" y la "vulneración de derechos" de los presos de ETA y de sus familiares por la dispersión.

Unai González, condenado por la Audiencia Nacional por su pertenencia a Jarrai, y Carmen Galdeano, hija del directivo de Egin Xabier Galdeano asesinado por los GAL en 1985, han participado hoy en Vitoria en la segunda sesión de las jornadas sobre "Derechos Humanos, resolución y paz" organizadas por el movimiento "Sare" de apoyo a los presos de ETA.

González, que se encontraba en 2007 en la cárcel de Teruel cuando su suegra perdió la vida en un accidente al ir a visitarle, ha dicho que "las víctimas de la dispersión todavía no están reconocidas" y que hoy por hoy "es la única vulneración de derechos que se sigue dando de una forma sistemática en este pueblo".

"El resto de violencias y vulneraciones de derechos son del pasado, pero la dispersión es real", ha señalado a los periodistas antes de participar en una mesa redonda.

Por su parte, Carmen Galdeano ha explicado que este tipo de actos son como un "grano de arena para intentar acabar bien lo que ha pasado hasta ahora" y para lograr "cerrar la ventana del pasado y sacar todos los sufrimientos que ha habido".

Galdano también ha sostenido que el "sufrimiento de los presos y sus familiares sigue ahí"y que se debe acabar con él para dejar "bien sentados todos los sufrimientos que ha habido en este país".