El Correo

Madrid, 19 oct (EFE).- El presidente del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Fernando Martí, ha dicho que este organismo regulador está a la espera de que Nucleor, la empresa participada por Endesa e Iberdrola titular de la central de Garoña (Burgos), "cumpla las condiciones" que le puso para plantearse autorizar su reapertura.

Así lo ha explicado Martí en su comparecencia en la Comisión de Energía del Congreso, en la que ha confirmado que el órgano regulador ya ha evaluado todos los documentos oficiales para la reapertura de la central, que cesó su actividad a finales de 2012.

El presidente del CSN ha dicho desconocer el coste de las mejoras que ha exigido a Nuclenor para reabrir Garoña, con un plazo de ejecución hasta septiembre de 2015, pero ha incidido en que éstas serán necesarias para volver a poner en marcha la central.

Por su parte, la mayoría de los grupos parlamentarios presentes en el Congreso, salvo PP y Foro Asturias, han vuelto a mostrarse partidarios del cierre definitivo de la central burgalesa, y en el caso del PSOE y Podemos, sus diputados han llegado a afirmar que el Gobierno, a través del CSN, "ensayan" con Garoña la extensión de la vida útil del parque nuclear hasta los 60 años.

"La renovación de Garoña es un claro ejemplo de sus inconfesables intenciones, permitiendo que pueda operar hasta 2031 como solicitó Nuclenor", ha remarcado la diputada socialista Pilar Lucio, quien ha asegurado que "el Parlamento debe ser informado de estas intenciones".

"Garoña es un paripé para alargar la vida de las nucleares, su reapertura no interesa ni a los propietarios de la central", ha insistido el diputado de Podemos, Juan López de Uralde, quien ha exigido al presidente del CSN que no siga adelante emitiendo informes de Garoña "hasta que no haya nuevo Gobierno".

La diputada de Ciudadanos Melisa Rodríguez, también ha acusado a Martí de "seguir dando curso" a los informes de Garoña pese a la discrepancia con la reapertura de la central de la mayoría parlamentaria, a lo que éste ha contestado que "el CSN no puede parar sus actividades reguladoras sobre Garoña".

Por su parte, el diputado del PNV Pedro Azpiazu, ha criticado que Garoña "es una central obsoleta, cuyo suministro no representa nada en el mix energético y sí supone muchos riesgos", por lo que ha pedido el cierre de una central "que no tiene ningún sentido" y "al que se opone el propio PP en el País Vasco".