El Correo

Bilbao, 19 oct (EFE).- La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Bilbao ha decidido hoy resolver el contrato con la UTE adjudicataria de las obras de apertura del canal de Deusto por el "reiterado incumplimiento" del acuerdo y por "abandonar unilateralmente" los trabajos.

El consistorio deberá ahora liquidar la parte de las obras ya efectuadas y licitar lo que falta, con lo que espera materializar una nueva adjudicación a principios de 2017 y calcula que el canal de Deusto estará abierto antes de finalizar el próximo año, según ha explicado hoy en una rueda de prensa el concejal de Obras, Ricardo Barkala.

El edil ha señalado que el equipo de gobierno (PNV-PSE) ha adoptado esta decisión tras recibir un informe favorable de la Comisión Jurídica Asesora de Euskadi (COJUA) que respalda "contundentemente" la posición del Ayuntamiento.

El conflicto entre el ayuntamiento y la UTE encargada de los trabajos comenzó cuando se hizo necesario aplicar a las obras un nuevo plan de excavación por exigencias medioambientales del Gobierno Vasco, ante lo cual las empresas reclamaron una modificación del contrato a la que el ayuntamiento se negó.

Barkala ha afirmado que para el gobierno municipal "no ha sido plato de buen gusto" la resolución del contrato con la UTE "Canal de Deusto", aunque se ha visto en la "obligación de actuar" ante el "incumplimiento" contractual y "en beneficio de los intereses de los bilbaínos".

Ha dicho que el consistorio ha tratado de "agotar todas las posibilidades para reconducir la obra", con la creencia de que la "mejor opción" era que la UTE reconsiderara su posición y terminara los trabajos, pero "no ha sido posible", según Barkala.

Las obras de apertura del canal de Deusto fueron adjudicadas en marzo de 2014 a la citada UTE con un presupuesto de 20,9 millones de euros.

La UTE ganadora del concurso propuso una metodología de trabajo, no exigida inicialmente por el ayuntamiento, de "excavaciones en seco" que "minimizaba drásticamente" las entrada de agua en el tajo durante las obras.

Ello exigió un nuevo plan de excavación que fue aprobado por el Gobierno Vasco con "exigencias nuevas" y "medidas complementarias" en materia medioambiental.

Barkala ha señalado que la UTE fue "consciente" entonces de las "consecuencias reales de su propuesta de trabajar en seco" y en marzo de 2015 solicitó una modificación del contrato inicial.

Las empresas argumentaron que la aportación de agua al tajo era mayor que la prevista en la oferta; que los residuos no peligrosos eran también mayores; y que el transporte de los residuos por vía marítima incrementaba el costo.

El ayuntamiento respondió a la UTE que la estimación inicial de la entrada de agua en la obra era suya; que las empresas "calcularon mal" el volumen de la tierra a excavar; y que en la licitación se daba un precio por tonelada, independientemente del método de transporte utilizado.

El concejal de Obras ha subrayado que el ayuntamiento rechazó "una y otra vez" los argumentos de la UTE por entender que el nuevo plan de excavación y las necesidades que conllevó eran "consecuencia de la propia oferta de los cálculos" de las compañías adjudicatarias.

En marzo y mayo de 2016, el ayuntamiento requirió a la UTE por escrito que iniciara los trabajos de excavación, pero constató que "no había movimiento en el tajo", por lo que el pasado mes de junio acordó iniciar el procedimiento de resolución del contrato.

"¿Por qué la UTE paraliza unilateralmente las obras?. Ese es el pecado mortal", ha dicho Barkala.

La corporación municipal pidió el dictamen de la Comisión Jurídica Asesora de Euskadi, que, aunque no es vinculante, avaló la resolución del contrato.

"El ayuntamiento ha hecho lo que tenía que hacer, no ceder sin motivo", ha destacado Barkala, quien ha remarcado que los responsables municipales se sienten "jurídicamente respaldados".

El edil ha precisado que la resolución del contrato con la UTE incluye la incautación de la fianza depositada como garantía, que supera los 866.000 euros.

El consistorio liquidará ahora con la UTE la parte de obra ya realizada -todo el pilotaje y el puente que conectará Deusto con la futura isla de Zorrotzaurre- y elaborará unos nuevos pliegos de condiciones para licitar la parte que resta, fundamentalmente la excavación.

Se espera adjudicar la nueva licitación a principios del próximo año, con lo que la apertura del Canal de Deusto se produciría antes de final de 2017. "Lo normal sería pasar en barco antes de que termine el año", ha dicho Barkala.

Las obras del canal comenzaron en mayo de 2014, con un plazo de ejecución de 16 meses (septiembre de 2015). Tras la aprobación de dos prórrogas, de 3 y 15 meses, se pensaba que los trabajos finalizarían en marzo de 2017.

La apertura del canal de Deusto, proyectada para reducir el riesgo de desbordamiento de la ría de Bilbao y que convertirá en isla la península de Zorrotzaurre, dará paso a la última gran operación urbanística de esta ciudad.