Washington, 22 feb (EFE).- La Casa Blanca y el Departamento de Estado estadounidense condenaron hoy el asesinato de dos periodistas occidentales en Siria, que consideraron una muestra de la creciente "brutalidad del régimen" del presidente Bachar Al Asad.
"Nuestros pensamientos y oraciones están con las familias de esos periodistas", dijo en su conferencia de prensa el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.
El fallecimiento de la periodista estadounidense Marie Colvin y del fotógrafo francés Rémi Ochlik, debido a los bombardeos de hoy en la ciudad de Homs, es "un recordatorio" de que las víctimas de la represión en Siria "son muchas, y en una abrumadora mayoría son civiles sirios inocentes".
"La brutalidad del régimen de al Asad se hace cada día más evidente", añadió Carney.
Por su parte, el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner, se mostró "profundamente preocupado y entristecido" por los informes sobre la muerte de los periodistas, que Washington trata aún de confirmar independientemente a través de la misión polaca en Siria.
"Extendemos nuestras condolencias más profundas a sus familias y seres queridos, y queremos señalar que su sacrificio para contar el sufrimiento diario de la gente de Homs se mantiene como testamento de los estándares más altos del periodismo", afirmó Toner.
El portavoz recordó que los bombardeos en Homs también causaron el martes la muerte a Rami Sayed, un joven sirio que filmaba "vídeos de los actos represivos de las fuerzas de seguridad sirias".
Toner añadió que Estados Unidos está "profundamente preocupado por la detención arbitraria y acoso permanentes de los activistas pacíficos", y citó el arresto, la semana pasada, del activista alauí Mazen Darwish y de otros 12 manifestantes del Centro Sirio para la Prensa y la Libertad de Expresión, registrado en la ONU.
Tanto la Casa Blanca como el Departamento de Estado señalaron el martes que Estados Unidos podría considerar "medidas adicionales" para ayudar a la oposición siria en caso de no alcanzar una solución política, aunque evitaron precisar si armarían a los rebeldes.
Preguntado al respecto, Carney insistió hoy en las diferencias entre el caso de Libia, donde Estados Unidos recurrió a una intervención militar aliada para poner fin a la represión, y Siria, donde "contribuir a la militarización no es el enfoque correcto".
"Ahora mismo, creemos que la acción apropiada es un enfoque diplomático y económico", atajó el portavoz de la Casa Blanca.
Estados Unidos confía en alcanzar un consenso sobre nuevas medidas para garantizar la ayuda humanitaria al país en la cumbre de los "Amigos de Siria", que se celebrará el viernes en Túnez y a la que asistirá la secretaria de Estado, Hillary Clinton. EFE