Alicante, 15 feb (EFE).- Un policía nacional, adscrito a la Comisaría de Elche (Alicante) y que disfrutaba de unos días de permiso en Granada, ha rescatado a una mujer de 65 años del interior de una vivienda en llamas ubicada en el noveno piso de un edificio de esta ciudad andaluza.
La casualidad quiso que la presencia de este agente, granadino y de 27 años, por las calles de su ciudad natal coincidiera en tiempo y lugar con un incendio en un inmueble de la calle Víctor Hugo, registrado en la madrugada del pasado sábado.
Las llamas, que salían del interior de una vivienda localizada en el noveno piso, fueron divisadas por este policía, quien, en compañía de un amigo, circulaba en ese momento con su coche por la citada calle.
En declaraciones a EFE, el agente, que ya se encuentra en Elche, ha narrado que su primera reacción fue cruzar su vehículo en la vía para bloquear el paso e impedir que la circulación obstaculizara la llegada de los vehículos de emergencias.
"Nos percatamos que era algo serio", ha rememorado este policía.
Tanto él como su amigo decidieron adentrarse en el edificio y, mientras su amigo fue tocando los timbres de las casas e instando "a gritos" a los vecinos del inmueble a que lo desalojaran, él telefoneó al 091 para dar aviso de lo estaba sucediendo a la vez que subía las escaleras.
"Yo no actuaba como policía, sino como una persona con sentido común", ha contado, especialmente porque intuía que, dadas las horas nocturnas, muchos inquilinos podrían estar durmiendo y, por lo tanto, no sabían que había un incendio.
Su tesón y actuación heroica cobró más protagonismo cuando, tras llegar a la séptima planta y sentir que el denso humo existente le impedía respirar bien, pidió a un vecino varias toallas mojadas.
Después de resguardarse con una de éstas tanto la boca como la nariz y de mojarse las piernas y los brazos, el policía siguió subiendo hasta alcanzar la novena planta, cuyo espacio común presentaba "una fuerte y concentrada humareda".
Entonces decidió agacharse y deslizarse por el suelo hasta que localizó la vivienda afectada por el fuego, en cuyo pasillo encontró, primero, a un pequeño perro y, posteriormente, a la mujer ahora rescatada, "muy nerviosa y desorientada".
"Ella gritaba: 'mi casa, mi casa'. Era normal pues se estaba quemando todo lo que la mujer tiene y ha logrado a lo largo de su vida", ha narrado el agente.
A pesar de la situación de riesgo, este policía decidió tranquilizar a la mujer con palabras de ánimo y, tras cogerla en brazos, bajó con ella las escaleras de las nueve plantas hasta salir a la calle.
La evacuación del resto de vecinos contó con la colaboración de unidades policiales desplazadas, cuyos agentes comprobaron también piso por piso que nadie permanecía en el interior de las casas.
Según sus cálculos, y con cuatro domicilios por planta, fueron desalojadas entre 75 y 100 personas.
Preguntado sobre si ha hablado con la mujer en los días posteriores a este suceso, el agente ha explicado que conocía a ésta de vista y que ahora es mejor que esté "tranquila".
Las llamas fueron sofocadas por una dotación de bomberos y la mujer trasladada a un centro hospitalario donde fue atendida por inhalación de humo y ansiedad.
Él, por su parte, precisó de asistencia sanitaria por intoxicación respiratoria en el mismo lugar de los hechos y, al parecer, un vecino resultó herido por quemaduras, según ha indicado.