Arantxa Iñiguez
Fráncfort (Alemania), 15 feb (EFE).- La vicepresidenta del Bundesbank, Sabine Lautenschläger, aseguró hoy que el Banco Central Europeo (BCE) puede vender sus tenencias de deuda griega siempre que no incurra en pérdidas.
"En mi opinión se pueden sacar del balance las partidas de riesgo, mientras no se contravenga con ello a la prohibición de la financiación monetaria de un Estado. La condición es que esto no esté vinculado a pérdidas", sostuvo Lautenschläger en una entrevista con Efe.
Lautenschläger comentó así las propuestas recientes de que el Eurosistema -formado por el BCE y los bancos centrales nacionales de la zona del euro- venda la deuda griega al precio al que la compró en el mercado y no al valor nominal, renunciando con ello al beneficio.
El BCE ha comprado bonos soberanos griegos en el mercado secundario desde mayo de 2010 a un precio medio un 20 ó 25 % inferior a su valor nominal de 50.000 millones de euros.
Lautenschläger ha rechazado que los bancos centrales participen voluntariamente en la quita de la deuda griega al asegurar que "veo como un punto decisivo, que no tenemos autorización a renunciar a los derechos para con un Estado. Eso sería un modo de financiación monetaria de un Estado."
Preguntada por la posibilidad de que Grecia pudiera abandonar la zona del euro, Lautenschläger respondió que esto es algo que no le compete decidir. "Todos los Gobiernos en la zona del euro, deben tener un planteamiento común sobre el rumbo al que quieran encaminarse en el apoyo prestado a Grecia", subrayó.
"Las soluciones a las que se llegue deberán ser traspuestas pronto y de manera verosímil paso por paso", según la vicepresidenta del Bundesbank.
Añadió que "forma también parte de ello el fortalecimiento del marco institucional".
Para que la lucha contra la crisis de confianza tenga éxito y para que retorne la confianza a los mercados, resulta decisivo que "se cumplan plena e individualmente cada una de las promesas hechas", agregó Lautenschläger.
Grecia tiene una deuda de 350.000 millones de euros, o el 160 % del producto interior bruto (PIB), y debe reducirla hasta 2020 al 120 %.
El sector acreedor privado, formado por bancos y fondos de inversión, posee títulos de deuda por valor de 206.000 millones de euros y estaría dispuesto a condonar un 50 %, unos 100.000 millones de euros, o incluso hasta un 70 %, para que se produzca la reducción necesaria.
El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Ángel Gurría, pidió el martes que el BCE participe en el rescate a Grecia.
Respecto a los bancos alemanes Lautenschläger dijo que su "inversión en bonos soberanos de Grecia, Portugal o Irlanda no representa su actividad comercial principal".
"Incluso en el supuesto de excesivos incumplimientos crediticio, que no esperamos que se vayan a producir, el sector bancario alemán no vería amenazada su existencia", según Lautenschläger.
La vicepresidenta del Bundesbank dijo que "en Alemania actualmente no ve indicadores de una escasez de crédito".
Respecto a la función que desempeña el Eurosistema en la situación actual, dijo que "la aportación del Eurosistema por contener la crisis de la deuda soberana consiste en poner a disposición de bancos solventes liquidez, a cambio de suficientes garantías".
"Con ello se pretende reducir las tensiones en el mercado monetario fomentando a su vez la concesión de créditos a la economía", afirmó Lautenschläger. EFE