Naciones Unidas, 13 feb (EFE).- El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aplaudió hoy la firma de un acuerdo de no agresión y colaboración entre Sudán y Sudán del Sur, y pidió a ambos Gobiernos que mantengan el "espíritu positivo" que le ha permitido llegar a ese punto en sus relaciones.
Ban "exhorta a ambos Gobiernos a mantener el espíritu positivo que los llevó a firmar el Memorando de Entendimiento, y a que cumplan todos sus puntos", dijo el portavoz de Ban, Martin Nesirky, en un comunicado distribuido hoy en la sede central de la ONU en Nueva York.
Jartum y Yuba firmaron el pasado viernes en Etiopía el llamado Memorando de Entendimiento sobre no agresión y colaboración, un documento en el que cada Gobierno se compromete a respetar la soberanía del otro y su integridad territorial, además de a no interferir en asuntos internos del otro.
"Les pide que rechacen el uso de la fuerza a la hora de conducir sus relaciones y les exhorta a que lleguen a acuerdos en todos los asuntos que todavía tienen pendientes resolver", añade el comunicado del portavoz del máximo responsable de la ONU.
Sudán del Sur proclamó su independencia de su vecino del norte el pasado mes de julio, tras la aprobación del referéndum que se llevó a cabo en esa antigua región de Sudán en enero de 2011, de acuerdo con lo estipulado en un tratado de paz firmado en 2005 que puso fin a una guerra civil de dos décadas.
A pesar de la independencia de Sudán del Sur, todavía siguen pendientes varios asuntos en su relación con el norte, como la soberanía de la región petrolera de Abyei, situada en la poco definida frontera que comparten los dos países.
La comunidad internacional está preocupada por las tensiones entre ambos Gobiernos, que se han incrementado recientemente por la crisis petrolera después de que Sudán del Sur decidiera paralizar su producción y denunciara al vecino por apropiarse del crudo.
El enfrentamiento está relacionado con el pago que debe hacer el Ejecutivo sursudanés a su vecino por usar sus oleoductos y transportar el crudo a las refinerías del norte.
Sudán entiende que tiene derecho a la apropiación del crudo sureño al no haber recibido nada por el tránsito a través de su territorio y además acusa a Yuba de apoyar a los movimientos rebeldes en Darfur, el Nilo Azul y Kordofán del Sur. EFE