Estrasburgo (Francia), 14 feb (EFE).- Los eurodiputados españoles se han quedado prácticamente solos esta tarde defendiendo el voto en contra del acuerdo agrícola entre la Unión Europa y Marruecos, un pacto que apoyan tanto el Consejo como la Comisión Europea.
Tan solo la Alianza Libre Europea (ALE) y la Izquierda Unitaria Europea (GUE/NGL), ambos grupos minoritarios, se han alineado con los españoles en que el acuerdo agrícola representará una competencia desleal para la huerta comunitaria y, especialmente, para el tomate español.
Los representantes del Consejo y la Comisión Europea han ensalzado en el último debate en la Eurocámara antes del voto del jueves las ventajas del acuerdo con Marruecos, contra el que se manifiestan los agricultores españoles.
Tanto la presidencia danesa de turno de la UE como la CE han señalado que el acuerdo abrirá una nueva fase de las relaciones entre la UE y Marruecos en el contexto de apoyo a la democratización del país magrebí y de la Primavera Árabe.
El comisario europeo de Agricultura, Dacian Ciolos, ha dicho "comprender" las críticas al acuerdo, si bien ha asegurado que se trata de un "acuerdo equilibrado" que traerá también perspectivas comerciales para el sector agrícola europeo.
Mientras, los europarlamentarios españoles se hacen eco de las críticas contra el acuerdo del eurodiputado ecologista francés José Bové, quien subrayó que vulnera los derechos de la población saharaui, da alas a que se siga explotando a la mano de obra marroquí y no protege a los consumidores europeos frente a productos que no cumplen los mínimos requisitos fitosanitarios, entre otros.
El eurodiputado del PP y presidente de la comisión de Pesca, Gabriel Mato, ha señalado que se opone al acuerdo "porque promueve la competencia desleal contra los productos europeos y llama a que los agricultores comunitarios tengan que abandonar sus cultivos".
Por parte del PSOE, la eurodiputada valenciana Josefa Andrés ha llamado la atención sobre que a los agricultores europeos se les exijan garantías fitosanitarias que no siempre cumplen los productos marroquíes.
Igualmente, Andrés ha pedido que salgan adelante medidas de resarcimiento para los agricultores que se verán afectados en la UE.
Por otro lado, Raul Romeva (ICV), Ana Miranda (BNG), Willy Meyer (IU) y Francisco Sosa Wagner (UPyD), han denunciado que el acuerdo se entromete en los derechos del pueblo saharaui y sus recursos naturales.
Estos eurodiputados también han insistido en que el acuerdo con Marruecos beneficiará a las grandes multinacionales exportadoras, la mayoría con sede en Europa, pero no a los pequeños agricultores marroquíes.
"Este convenio convierte a los marroquíes en mano de obra barata a favor de las multinacionales", ha señalado Miranda en su intervención.
El jueves tendrá lugar la votación sobre el acuerdo agrícola con Marruecos, así como también una resolución común elaborada por todos los grupos en la que los eurodiputados españoles han pedido a través de enmiendas medidas compensatorias para el sector comunitario.
El grueso de los socialistas y populares del PE (a excepción de los españoles), así como los grupos liberales, conservadores y reformistas votarán sí al acuerdo, han explicado fuentes parlamentarias, por lo que la supremacía numérica hace prever que saldrá adelante en la votación del pleno.
Asociaciones agrarias como la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG), entre otras, han protestado hoy mismo ante la sede del PE en Madrid, como llevan haciendo en los últimos días en contra del acuerdo, que tendrá una vigencia inicial de diez años. EFE