Moscú, 12 feb (EFE).- Los turkmenos acuden hoy a las urnas para reelegir a su autoritario líder, Gurganbulí Berdimujammédov, en unas elecciones presidenciales que transcurren sin la presencia de observadores occidentales.
Berdimujammédov, que fue elegido presidente en febrero de 2007 con más del 89 % de los votos, acudió hoy a depositar su voto en un colegio electoral de la capital de la república centroasiática, Ashjabad, en compañía de su familia.
Según informan las agencias rusas, Berdimujammédov elogió a los otros siete candidatos, les deseó suerte y se mostró convencido de que los comicios serán un éxito.
La participación electoral le dio la razón, ya que a las 14.00 hora local (O9.00 GMT) más del 68 % de los turkmenos con derecho al sufragio (más de dos millones) ya había votado.
No acudir a votar está mal visto en la feudal sociedad turkmena, por lo que los comicios transcurren en un ambiente festivo con largas filas frente a los colegios electorales, según la agencia oficial rusa RIA-Nóvosti.
Los electores son recibidos en la entrada por mujeres vestidas con los trajes tradicionales que les ofrecen los manjares locales, mientras grupos musicales interpretan canciones folclóricas.
En una muestra del gran interés del Gobierno de que las elecciones sean un reflejo de la concordia nacional, los más jóvenes y los más viejos que se acercan a las urnas reciben incluso regalos.
Los colegios electorales cerrarán sus puertas a las 20.00 hora local (15.00 GMT), tras lo que habrá que esperar unas horas para conocer los primeros resultados oficiales de los comicios en Turkmenistán, uno de los tres países menos democráticos del mundo, según Reporteros sin Fronteras.
Los contrincantes de Berdimujammédov son altos funcionarios o directivos de corporaciones estatales, cuyos programas electorales apenas difieren del presentado por el presidente, entre los que destaca el ministro de Industria y Energía, Yarmujammed Orazgulíev.
Todos los analistas dan por segura la victoria del actual presidente turkmeno, en lo que están interesados todos sus importadores de gas, desde Occidente, a Rusia, China e Irán, por lo que la única duda radica en cuán amplia será su victoria.
Éstas son las segundas elecciones en la historia del país en las que el presidente no es el único candidato, ya que en febrero de 2007 Berdimujammédov se enfrentó a cinco candidatos y logró más del 89 % de los votos.
Ante la imposibilidad de ejercer su labor con libertad y el convencimiento de que el resultado de los comicios está amañado de antemano, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) ha declinado enviar una misión de observadores electorales al país desértico bañado por el mar Caspio.
La OSCE nunca ha considerado que unas elecciones turkmenas hayan sido democráticas, por lo que la labor de observar la votación correrá a cargo de la postsoviética Comunidad de Estados Independientes (CEI), que acostumbra a emitir informes electorales positivos.
Con todo, los expertos coinciden en que Occidente no condenará la falta de democracia en Turkmenistán, ya que la conocida como "República del Gas" es el principal eslabón del proyecto de gasoducto Nabucco a través del mar Caspio y eludiendo territorio ruso.
La llegada al poder de Berdimujammédov tras la muerte en 2006 del dictador Saparmurat Niyázov despertó muchas esperanzas en la comunidad internacional, pero apenas se ha limitado a abolir algunas de las medidas adoptadas por su antecesor, que cambió los nombres de los días y meses y prohibió el ballet, la ópera y el circo.
Comparada con Corea del Norte por su aislamiento secular y por su falta de libertades, Turkmenistán aprobó en vísperas de los comicios su primera ley sobre pluripartidismo.
Hasta ahora sólo existía una fuerza política en el país, el Partido Democrática de Turkmenistán, fundado tras la independencia de la Unión Soviética en 1991.
La reforma política fue interpretada por algunos opositores en el exilio como una invitación a volver a su patria, aunque con el paso de las semanas formaciones como el histórico Partido Republicano han tachado la nueva ley de "palabras vacías".
En vísperas de los comicios, las autoridades cerraron esta semana hasta el 15 de febrero la frontera con Irán, Afganistán, Uzbekistán y Kazajistán, para evitar posibles actos subversivos durante la votación.
A esto se suma el apagón informativo en el que se encuentra sumido este país, donde no se puede acceder ni a Youtube ni a la red social Facebook, existe una draconiana censura y tienen prohibido la entrada los activistas de los derechos humanos. EFE