Panamá, 6 feb (EFE).- El Gobierno de Panamá anunció que buscará hoy un primer contacto con los líderes indígenas que mantienen en el oeste del país protestas en contra de la minería y del desarrollo hidroeléctrico en sus territorios.
Un comunicado de la Presidencia indicó que el ministro de Gobierno, Ricardo Fábrega, se desplazará "esta noche a la provincia de Chiriquí con el fin de establecer contactos con los dirigentes (de la etnia) Ngäbe Buglé e iniciar, con la mediación de la Iglesia Católica, las conversaciones que permitan superar el conflicto".
El bloqueo, que afectó a la carretera Interamericana que une a Panamá con el resto del istmo, se extendió entre el martes y ayer domingo, cuando fue disuelto por la Policía con el resultado de un manifestante muerto, 46 heridos, de ellos seis agentes del orden, y 44 detenidos.
El anuncio gubernamental se dio después de que grupos indígenas se enfrentaron este lunes en la localidad de Volcán, en Chiriquí, con piedras y palos a los agentes de la Policía Nacional, quienes tuvieron que replegarse ante la embestida.
El Ejecutivo indicó que para "propiciar el ambiente necesario" e iniciar el diálogo, el Gobierno insta a que se suspenda cualquier tipo de actos que afecten los derechos de terceras personas, evitando así las acciones policiales dirigidas a preservar la tranquilidad ciudadana", añadió la nota.
Los líderes de la protesta indígena condicionaron esta mañana el inicio del diálogo con el Gobierno a que sea retirada la Policía Nacional que permanece en el área de conflicto.
También pidieron la liberación "inmediata" de todos los detenidos el domingo, el restablecimiento de las comunicaciones de telefonía móvil en la zona, y que la Iglesia evangélica y la ONU sean observadores del proceso.
Los indígenas reclaman que en una ley, que discute el Parlamento, que veta las actividades mineras en su comarca, se añada también la prohibición de desarrollar hidroeléctricas.
El Gobierno se opone a ello por considerar que en el acuerdo alcanzado el 27 de febrero de 2011 con los indígenas Ngäbe Buglé para resolver una protesta similar, ambas partes pactaron la protección de los recursos hídricos, pero en ningún caso prohibir su explotación. EFE