Santander, 20 ene (EFE).- El Juzgado de Instrucción número 5 de Santander ha condenado a pagar multas de 360 euros a dos policías locales de esta ciudad que agredieron a un hombre porque se negó a entregarles su móvil, en el que los agentes pensaban que había grabado una intervención a la puerta de una discoteca.
Los hechos ocurrieron en la madrugada del pasado 15 de mayo, en las inmediaciones de una discoteca de la capital cántabra.
Los agentes tuvieron que trasladarse hasta allí al recibir un aviso por una pelea y una agresión que había sufrido un individuo.
El denunciante se encontraba en las inmediaciones, ya que había estado en la discoteca junto a unos familiares y amigos.
Cuando este hombre salió del local con sus acompañantes, cogió su teléfono móvil para llamar a un taxi que fuera a recogerlos a esa zona, en donde había gran cantidad de personas que estaban mirando la actuación policial.
Los agentes fueron hacia el denunciante y le pidieron que no grabase y que borrase lo que tuviera en el móvil, a lo que él contestó que simplemente estaba llamando a un taxi.
Los agentes le exigieron que les diera el teléfono y, al negarse este hombre, se abalanzaron sobre él para coger el aparato y le agarraron del cuello.
Después le hicieron una llave y le sujetaron el brazo, para retirarlo a continuación a un coche donde había otro policía. Allí vieron que no tenía nada grabado.
A consecuencia de esta agresión, el denunciante tuvo que ir al Hospital de Valdecilla, donde fue atendido por golpes en un brazo. Según destaca la sentencia, los informes médicos forenses acreditan que necesitó diez días para curarse de esas lesiones.
La sentencia destaca que en este caso se ha probado la existencia de un perjuicio físico, que se objetiva en el parte del Hospital Marqués de Valdecilla.
Y subraya que se tiene que establecer la responsabilidad de los dos policías acusados, por la declaración del denunciante y de otros testigos del incidente, que la juez califica de "absurdo".
En su fallo, deja claro que el que el denunciante cogiera su móvil para grabar o no la actuación policial no supone ningún delito ni ninguna falta que requiriera que los agentes tuvieran que actuar.
La juez enfatiza que lo acontecido tuvo lugar en la calle, "donde cualquier ciudadano puede fotografiar, grabar o documentar, como ocurre a diario en cualquier lugar del mundo".
Añade que, en todo caso, al pedir los agentes el móvil al hombre y negarse éste, lo que tenían que haber hecho era realizar un acta y tramitar una denuncia en su contra por una falta de desobediencia.
Además, califica la actuación de esos policías como un "ataque absurdo, arbitrario, injustificado, innecesario y, sobre todo, violento".
La juez ha condenado a los dos policías por sendas faltas de lesiones y cada uno de ellos deberá pagar una multa de 360 euros.
También tendrán que indemnizar al denunciante con 479 euros por las lesiones que sufrió.
Contra este fallo se puede interponer recurso de apelación. EFE